Colo Colo

La rara apuesta de Jaime Valdés como único volante central

Pablo Guede pretende jugar con Pajarito de solitario "6". El DT busca mayor claridad en la generación de juego, aunque el riesgo defensivo es amplio.

Primero fue un trascendido, pero luego todo se confirmó en el partido amistoso de Colo Colo contra Curicó, en el Estadio Monumental. Se decía que el DT Pablo Guede tenía en mente utilizar a Jaime Valdés como único volante central y finalmente, ante los torteros, lo puso en lugar de Esteban Pavez. 

No ha habido todavía una explicación oficial del entrenador albo respecto de la innovación táctica que busca con el experimentado volante. Pero el argumento que se daba, de hecho, tenía que ver con ganar en claridad futbolística desde bien atrás en el mediocampo. En síntesis, sustituir un "6" más defensivo ( Esteban Pavez) por otro con más capacidad técnica (Valdés). 

Con Pajarito en ese ubicación, el Cacique gana precisión en los primeros pases del Ataque Construido (llegar tocando al área rival), juego largo también gracias a la justeza de sus habilitaciones desde amplia distancia y además remate desde afuera del área cuando los rivales se vuelvan impenetrables. 

Da la impresión de que la determinación de poner a Valdés como exclusivo volante central estaría gatillando la posible partida de Esteban Pavez desde Colo Colo. El mediocampista posee un dos ofertas de España y en el club ya anunciaron que no bloquearán su partida. 

Sin embargo, la nueva funcionalidad de Pajarito entraña un peligro. ¿Qué va a pasar cuando el Cacique sea dominado y deba actuar únicamente para defender su portería? 

En esos instantes, los zagueros centrales albos precisarán delante suyo un tipo agresivo, con buena capacidad para imponerse en el duelo uno contra uno y además con mucho talante para sacrificarse defensivamente en pos del equipo. 

Analizando el desempeño de Valdés en Colo Colo, estos últimos requerimientos están bastante lejos de lo que ha sido su impronta en el Monumental.

Pajarito es más un jugador de clase constructiva, que se instaló como segundo mediocampista central -más atrás en la mitad de la cancha- para realizar su gestión ofensiva con mayor tiempo y espacio. Pero no por su fortaleza en la marca, sino que alejándose también del áspero roce a sus bien conservados 35 años.