El Súper DT y el Ratón Mickey

El Súper DT es un juego de fútbol desarrollado en Chile, que consiste en armar un equipo al inicio del torneo y jugar con él todas las semanas.

Como es un juego ficticio, pero que se rige por los resultados verdaderos de cada fecha del fútbol profesional, tiene ciertas reglas que lo hacen ciertamente más entretenido. A considerar: no se puede usar más de tres jugadores por equipo; se debe respetar una cierta cantidad de dinero para armarlo; no se puede cambiar jugadores libremente y, además, solo se permiten modificaciones hasta 24 horas antes del comienzo de una nueva fecha.

No cabe duda que con estas reglas muchos entrenadores, en la realidad, no podrían tener los resultados que exhiben. No necesariamente por el simple hecho de tener un presupuesto fijo para construir el equipo (que no sería un mala idea de establecer en la realidad), sino porque con las reglas del Súper DT se le exige al “jugador entrenador” (al momento de armar el equipo y realizar los cambios) una característica propia de los liderazgos exitosos de hoy: la creatividad.

Una de las grandes herencias de Walt Disney, y que le permitió generar la industria que es hoy, fue la implantación de un método muy utilizado desde el coaching psicológico llamado Imagineering, fusión de la palabra imaginación e ingeniería. Este método consiste en disponer de un tiempo de libre creación (lluvia de ideas) y, pasado ese momento, trabajar para poder materializarlas.

Con este método, muchas empresas (como Google, Apple y otras más) han logrado crear productos increíbles. Allí a las personas se les permite pensar, crear, imaginar y repetir una y otra vez hasta lograr dar con el producto final deseado. Para este método, por tanto, es fundamental la primera etapa, la del sueño. Así podemos clarificar lo que se busca, lo que se quiere y lo que se desearía como meta final.

En el fútbol este método podría aplicarse fácilmente. Pero la mayoría de las veces se ve justamente lo contrario por distintas causas, como por ejemplo, hay entrenadores que aplican los mismos métodos en grupos distintos, o, simplemente, la repetición de las mismas metodologías sin modificación o estructuralismos rígidos. Se desestima así el elemento que hoy es muy valorado por los jugadores: la creatividad del entrenador.

Esto lo comentamos a propósito de lo que ocurre con la U, donde, al parecer, siguen ocurriendo situaciones erráticas que impiden que el Súper DT Beccacece encuentre el producto deseado.

Disney, a través del Imagineering, logró dar con el Ratón Mickey, una creación que evitó no solo la quiebra del negocio, sino que, además, fue el necesario salto que generó y convirtió a esa incipiente empresa en la industria que es hoy. Ojalá Becaccece pueda encontrar su propio Ratón Mickey para la “U” y así evitar un descalabro mayor.