JUEGOS OLÍMPICOS

Río tiene una media de tres amenazas diarias de bomba

Una mochila olvidada antes del partido de básquetbol de España y una caja con cables en el estadio olímpico son las últimas ‘amenzas’ a los Juegos.

Río tiene una media de tres amenazas diarias de bomba
JAVIER ETXEZARRETA EFE

Una mochila olvidada en la Arena Carioca, el jueves, y una caja con cables telefónicos dejada en la entrada norte del estadio olímpico, al lado de la entrada de prensa en el día del estreno del atletismo, este viernes, fueron las últimas amenazas de bomba a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Son casi 60 en los 20 días. Todas falsas.

Es una media de casi tres alarmas falsas al día. Sólo en la capital. Normalmente, la policía no recibe siquiera dos amenazas al mes en todo el estado de Río.

El miedo de un ataque terrorista durante los Juegos llevó a los organizadores de los Juegos a obligar a todos los trabajadores y voluntarios a asistir a charlas de la Policía Federal brasileña e incluso de agencias de seguridad privadas contratadas desde EE.UU.

El orden es sencillo: un bolso o paquete abandonado presenta siempre una amenaza. La instrucción se propagó a taxistas y trabajadores de los hoteles. Y el resultado ha sido un aumento del 1000% en el número de llamadas a la policía.

Ya es parte de la rutina del carioca o de los que están en la ciudad para los Juegos ver calles cortadas, esperando la llegada del escuadrón antibomba.
El metro, el metroligero y instalaciones olímpicas también pasaron por lo mismo.

Sólo el día de la ceremonia de inauguración, fueron cinco llamadas en los alrededores del Maracaná.