Épica Gaes Atacama

La dramática historia del ciclista que superó una tetraplejia

Víctor Tasende se accidentó cuando tenía 17 años y estuvo dos años sin movilidad del cuerpo hacia abajo. Ahora compite en Mountain Bike.

La dramática historia del ciclista que superó una tetraplejia
Paolo Avila
Diego Vega
Redactor de AS Chile
Periodista de Diario AS Chile desde 2014. Ha cubierto Juegos Panamericanos, Copa América, Eliminatorias y Copa Libertadores, entre otros eventos. Titulado en Universidad Mayor y graduado en comunicación digital de la Universidad Internacional de La Rioja.
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El 2006 será un año que Víctor Tasende jamás olvidará. Tenía 17 años cuando se lanzó de cabeza a una piscina y el golpe en el fondo le hizo perder toda la movilidad del cuello hacia abajo. Diez años después, se da el lujo de competir en la dura primera versión del Épica Gaes Atacama. 

"Los médicos tenían un diagnostico muy reservado y no querían dar esperanzas a mi familia. Les decían que tal vez, algún día, podría estar en silla de ruedas, pero nunca se contempló la posibilidad actual", cuenta en conversación con AS. 

El español, sentado en el comedor del tercer campamento en el Desierto de Atacama, no se complica en hablar de su accidente. Y es que, para él, ese momento es relevante en cada acción de su vida. 

"Me operaron de urgencia, me apoyaron los médicos y la familia, me tomé con determinación la recuperación para no ser carga de mi abuela", dice. "Tuve que trabajar mucho la capacidad de frustración". A los dos años se transformó en todo un milagro: se recuperó como el 0,01% de los casos y retomó su vida normal. 

Ahí optó por dejar atrás ese hecho traumático y prefirió dedicarse al deporte. A través de Youtube vio una competencia donde participó Santi Millan y se enamoró del ciclismo. "¡Yo también voy a hacerlo!", pensó. "Antes del accidente tenía sobrepeso, era sedentario y en el colegio casi no hacía educación física, pero ese video llamó mi atención", agrega. 

Se ganó una beca de Gaes y llegó al ciclismo. Ya pasó por pruebas de todo el mundo, donde ha podido competir con el propio Millan, quien lo motivó a hacer un giro en su vida. "Me preparo para estar a su altura. Lo que él no sabe, es que en cada carrera intento ir por él para picharle una rueda y lanzarme fuerte", señala entre risas. 

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Ahora lleva una semana en Chile, donde participa del Épica 2016. Tardó nueve horas en la primera etapa y siete en la cuarta, las dos más difíciles. "Chile me parece espectacular por los contraste y paisajes. Me he enamorado. Y la carrera, es lo más duro que he hecho hasta ahora". 

"Además, es la mejor carrera del mundo en marcaje", cierra mientras piensa en la quinta etapa, en Bahía Inglesa. La playa no es su lugar favorito, pero en cada una de las pistas está dispuesto a superar todos los obstáculos con tal de superarse él mismo, tal como lo hizo hace diez años.