Cincinnati Bengals 22 - 7 Miami Dolphins

El show de A.J. Green para los Bengals hunde a los Dolphins

Siempre que Andy Dalton necesitó hacer una jugada, solo tenía que buscar al número 18. A.J. Green se encargó de todo lo demás.

El show de A.J. Green para los Bengals hunde a los Dolphins

Andy Dalton buscó a Green de manera recurrente, al igual que el perímetro de Miami. La única diferencia es que el quarterback de los Bengals lo encontró a voluntad. La dupla se combinó para 10 recepciones y 173 yardas con un touchdown y los Bengals de Cincinnati aplastaron 22-7 a unos inoperantes Dolphins de Miami.

Cincinnati desplegó todas sus armas, ninguna más importante que Green, quien hizo gran parte del daño en la primera mitad. Después de eso, los Bengals simplemente hicieron gala de una defensiva que acosó a Ryan Tannehill hasta el hartazgo.

Tannehill fue capturado en cinco ocasiones, soltó un balón y estuvo bajo acoso durante toda la noche. Cuando los Dolphins daban indicios de su primera serie sostenida en todo el encuentro, hacia mediados del cuarto periodo, una intercepción de Chris Lewis-Harris a 5:03 del final fue el tiro de gracia para un equipo de Miami, que tuvo una actuación casi tan fea como su anaranjado uniforme.

El marcador no refleja el dominio de los Bengals, pero deja en evidencia la incapacidad de Cincinnati para concretar en la zona roja. Mike Nugent empató una marca personal con cinco goles de campo para mantener a los Delfines en el juego hasta bien entrado el cuarto final, cuando Tannehill coronó una noche para el olvido con su peor pase de la velada, directamente a las manos de Lewis-Harris.

De no ser por una recepción de 74 yardas de Kenny Stills ante una cobertura rota en la primera serie ofensiva del encuentro, Miami bien pudo haberse ido en blanco. Los números no dejarán mentir. Tuvieron apenas ocho primeros y diez, totalizaron 222 yardas y solo 62 de ellas por tierra. Entregaron dos veces el balón y perdieron la batalla en tiempo de posesión por más de 15 minutos, un cuarto completo.

El punto más bajo de la noche para los Delfines vino con la pizarra 22-7 y los Bengals obligados a patear desde su yarda 18, lo que le hubiera dado buena posición de campo a los Dolphins a 3:13 de finalizar el tercer cuarto. Pero nadie contaba con Terrence Fede y su infantil castigo de empujar al pateador. La serie continuó, así como la agonía de los Dolphins que van por buen camino para decepcionar a su afición por enésimo año en fila.