WARRIORS 115 - WOLVES 102

El Big Three de los Warriors vence con facilidad a los Wolves

Sin Draymond Green ni Ian Clark, los Warriors superaron con facilidad a los Wolves y ya van 11 triunfos consecutivos. En racha.

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El Big Three de los Warriors vence con facilidad a los Wolves
twitter / warriors

No Draymond Green (por precaución), no problem. Los Golden State Warriors siguen creciendo, sin prisa pero sin pausa, destrozando a todo el que se cruza en su camino. Ayer, fueron los Minnesota Timberwolves de Ricky Rubio (6+7), Andrew Wiggins (¡qué mate!)y Karl-Anthony Towns (18+9), que son también los Lobos de un Zachary LaVine (31 puntos, 54% en los tiros) que, constante en su irregularidad, sigue dejando grandes noches que hablan maravillas de su evolución. Más que mates y más que triples desde la esquina. Su camino hacia el anotador total sigue dando batidas casi tan impresionantes como las que realiza antes de cada clavada. Pero no, hoy no toca hablar de los Wolves; hoy toca hablar del Big Three anotador de los Warriors y, en especial, de Don Kevin Durant, el primer jugador de la historia de la franquicia que acaba un partido con 25+10+5+5, un récord que también tiene en Oklahoma City.

La capacidad de adaptación de las superestrellas resulta fascinante. Y habitualmente poco reconocida. Igual que en 2010 había que romper una lanza en favor de Dwyane Wade, que fue el que más cedió de los tres grandes en 'su' Miami, creo que en estos Warriors hay que hacer un ejercicio similar en favor de Durant y Draymond Green. En realidad, en esta situación quizás sea más grupal que en aquella, ya que Curry ha cedido el aura de MVP, que ahora sondea Oklahoma y Houston en busca de sucesor sin dejar de mirar a Cleveland y a San Antonio, y Klay su segunda espada para recoger una tercera. Pero Durant, también por encima de un Green que se va a dedicar en cuerpo y alma a intentar conseguir el premio al Defensor del Año, cediendo todo tipo de protagonismo ofensivo y mucha cifra, es quizás quien va a llevar a cabo una metamorfosis mayor.

Mientras Curry sumaba a su ritmo habitual (34+8+6, ¡68% en los tiros!) y Klay Thompson añadía su parte (23+6, 52%). Los de Oakland saltaron a la cancha sin Draymond Green (ni Ian Clark), lo que nos permitió ver a Durantula brillar en un papel que será vital para estos Warriors en el futuro a corto plazo (más allá de los 28 puntos con 58% de acierto en los tiros...). El '35', que jugará de 4/5 en los quintetos de small ball que tanto veremos en playoffs (el arma secreta/no tan secreta de Steve Kerr), tuvo que desempeñar ese papel de defensor centrado en rebotes y en la protección de la pintura que tan necesario será para los de la Bahía en mayo. Y se salió. No solo por los 10 rebotes, algunos dificilísimo, aguantando golpes y sacando codos (no hay muchas superestrellas de su talento que se presten a esto en noviembre), sino por su sobresaliente en intimidación. Durant, un 6-9 (2,06) que es más 6-11 (2.10), puso hasta seis tapones ante los Wolves, la mejor marca de su carrera, demostrando lo efectivo que podría ser en ese quinteto de la muerte 2.0 junto a Green, Curry, Klay Thompson e Iguodala. A lo que voy es a los siguiente: Curry sigue haciendo lo que mejor se le da (no cambia nada, algún tiro menos quizás) y Klay también, Green hace tiempo que se olvidó de las estadísticas (no le importan demasiado) y Durant va a tener que poner su cuerpo al servicio del equipo. Seguirá anotando a gran nivel porque su talento se lo permite (Top-2/3 NBA, qué barbaridad el triple sobre la bocina del descanso), pero va a tener que sufrir en el otro lado para que el proyecto funcione de verdad (defender a los Towns de la NBA). Y eso, para alguien que podría hacer 40 puntos todos los días sin levantarse de la cama, tiene mérito.

Mientras aprenden, los Warriors ya son el equipo que más anota (118,6), el que mejor rating ofensivo tiene (octavos ya en el defensivo), el que gana sus partidos por más diferencia (13,2), el que más y mejor asiste (casi 32 por partido), el que más suma a la contra (casi 20 por noche) y, claro, el que más gana (15-2, 11 seguidas). Miedo.