SACRAMENTO KINGS 109-GOLDEN STATE WARRIORS 106

Curry es humano: fallo imposible y octava derrota de los Warriors

El base de Golden State Warriors erró una bandeja a 0,6 segundos del final que habría dado la victoria a los suyos en Sacramento. Kerr fue expulsado. Cousins, 32 puntos.

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Stephen Curry.
Justin Ford USA Today Sports

Tres temporadas completas y un partido. Ese es el tiempo que ha tardado Sacramento Kings en ganar de nuevo a Golden State Warriors. Desde el 27 de marzo de 2013, cuando la pareja Isaiah Thomas-Tyreke Evans sumara 43 puntos, la franquicia de California no había doblegado a los de San Francisco. Eran 13 partidos, 13 derrotas. Pero, por fin, el equipo de Vogel ha ganado (109-106) a los de Kerr, tras una prórroga y una concatenación de fallos incomprensibles de DeMarcus Cousins y Stephen Curry. Y ambos en la prórroga, cuando el partido moría y los Kings estaban solo un punto por delante.

Con 107-106 y a 18 segundos para el final del tiempo extra, Cousins fallaba su 30º tiro en una decisión poco acertada (muchas tuvo en ese tramo) y el rebote iba para unos Warriors que marcharon al ataque. Curry lanzó y su error cayó en manos del pívot, que con un movimiento de mal malabarista, no logró capturar la pelota. La tenía y se le escapó. Balón Warriors. Nueva oportunidad.

Y en una zigzagueante jugada ensayada (que no era como acabó), Curry recibió desde línea de fondo y con Tolliver a la desesperada para taponar, el base realizó una bandeja que increíblemente no entró. Tras ese falló, el encuentro murió en la línea de tiros libres con Collison como parte, juez y verdugo de la octava derrota de los Warriors (0-3 en encuentros con prórroga) este curso. El pasado año, el actual subcampeón de la NBA alcanzó esa cifra el 1 de abril.

La derrota, de todas formas, no se puede achacar solo a esa última acción. Las desagracias, como se dice, vienen juntas y desde el primer cuarto, los Warriors fueron flojeando, con esa sensación de superioridad que en más de una ocasión les ha matado. En los primeros 12 minutos, el motor funcionaba. Sin grandes alardes, los Kings ya se veían superados (27-31) por su incapacidad desde el triple y la fortaleza de su rival desde esa distancia (6/13). Un panorama que no cambió durante el resto del duelo. Sacramento ganó con solo un 30,4% en el perímetro (7/23), mientras que los visitantes alcanzaron el 34,1% (15/44) con un excelso Curry que dio una auténtica exhibición. Finalizó con 35 puntos y un brillante 57,1% en el lanzamiento exterior

Sin embargo, hubo una cruz enorme en los Warriors: Kevin Durant. Desaparecido, el alero solo anotó 10 puntos (su cifra más baja desde 2014 con al menos 13 minutos de juego) y, lo que es aún más desconcertante, lanzó únicamente en diez ocasiones. Es más, entre los últimos cinco minutos del partido y la prórroga (cero asistencias del equipo) no tuvo incidencia. Cero fue el número de tiros que realizó. Un problema que se fue gestando ya en el tercer cuarto, cuando Steve Kerr fue expulsado al protestar con vehemencia y sin mucha razón una falta en ataque.

A un minuto para que acabasen los 48 oficiales, el duelo llegó con empate a 98. Falló tras falló, todo acabó en una prórroga en la que Cousins (32 tantos, 12 rebotes y 9 asistencias) dio alas a los suyos con 6 tantos seguidos. Los Kings, con este triunfo, mantienen las esperanzas, por leves que sean, de estar en Playoffs once temporadas después: el octavo puesto está a 2,5 partidos de distancia. Por soñar...