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Las polémicas que marcan el paso de Mosa por Blanco y Negro

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Las polémicas que marcan el paso de Mosa por Blanco y Negro

El mandamás de la concesionaria prometió “dar una posición definitiva” sobre su continuidad. Sin embargo, nunca lo hizo y hoy existe más incertidumbre en la concesionaria.

A dos años de su llegada a la presidencia de la concesionaria de Colo Colo, Aníbal Mosa, tuvo más penas que glorias. Y hoy, en el vértice de una posible salida de Blanco y Negro, Mosa sólo tiene para mostrar dos títulos: el apertura 2015 y la Copa Chile 2016. Muy lejos del mejor período de Blanco y Negro con Gabriel Ruiz-Tagle (4 torneos nacionales), y cerca de la era de Cristián Varela (dos torneos nacionales). Pero de lo que sí tiene para mostrar son los momentos controvertidos que ha vivido al mando de la sociedad anónima.

Como lo que se está viviendo hoy en el Pedreros que, con más incertidumbre que certeza, posicionan a Aníbal Mosa más fuera que dentro, al tener la posibilidad de vender las acciones que tiene en Blanco y Negro. Se trata de una oferta de inversionistas chinos, quienes ya tuvieron acercamientos con el timonel de Colo Colo para comprar su participación. De esta manera lo informaba El Mercurio, que especificaba que la negociación ya está avanzada y que el timonel vendería el 29,8% de la propiedad al conglomerado asiático. Y si bien, aseguró que iba a corroborar la información entre martes y miércoles, hasta el momento no existe información alguna.

El empresario lleva seis años vinculados al fútbol de la mano de Colo Colo. Cuatro como director y dos liderando a la concesionaria. Pero él y su familia son conocidos en Puerto Montt por otras razones. En mayor parte por sus tierras e inversiones en el rubro comercial (Malls y supermercados). Pero más importante es el hotelero. De hecho, esto último fue una de las razones principales por la que habrían ingresado al negocio del fútbol: “Los hoteles están vacíos, todos pierden plata. Había que producir movimiento y hace tiempo que le estaban dando vueltas al fútbol, porque si van equipos a jugar a Puerto Montt implica pasajeros”, explicaba un ex ejecutivo del holding de Mosa a El Mostrador en 2015.

Sin ir tan lejos, antes de Colo Colo, los Mosa quisieron comprar Deportes Puerto Montt, pero la operación no prosperó. En el verano de 2015, antes de asumir la presidencia de Blanco y Negro, Aníbal Mosa negoció la compra de Deportes Antofagasta. Ofreció US$40 millones, pero tampoco tuvo suerte. A pesar de todo esto, en una entrevista a El Mercurio, Mosa dijo que “lo mío fue y será una inversión al alma de Colo Colo, al alma de Chile, al corazón de los chilenos”.

Pero cuando llegó finalmente a la presidencia de Colo Colo, lo hizo tomando decisiones claves para el club y que nunca estuvieron fuera de polémica. La primera fue la llegada del José Luis Sierra a la banca, lo que le dio como resultado el título del Torneo de Apertura del 2015. Aunque después el “Coto” renunció por los constantes problemas entregados por ByN, sobre todo por la decisión de sacar del plantel a Martín Tonso y la llegada de Michael Ríos. Determinaciones que llegaron por la dirigencia y no por el entrenador.

Y es que el manejo de Mosa no ha pasado desapercibido en el medio. Otro de los problemas que tuvo fue el ingrato y desagradecido despido a Humberto Suazo, luego que "Chupete" tuviese un problema con Sierra y su ayudante Pedro Reyes. El histórico delantero, en el juicio contra Blanco y Negro por el despido injustificado, aseguró que uno de los principales culpables de su salida fue Mosa. El otro, el entrenador.

Pero a veces comentaba cosas más allá de Colo Colo, que lo hicieron pasar vergüenza. Así pasó a comienzos de abril del año pasado, en plena lucha por el campeonato, cuando dijo que Universidad Católica se caería de la pelea por el trofeo "como ha sido siempre". Los Cruzados terminaron ganando ese título y el semestre siguiente concretaron el bicampeonato.

La mala muñeca dirigencial

Colo Colo siempre ha sido un potente indicador en las decisiones que se toman en los Consejos de Presidentes. Sin embargo, nunca tuvo tantas derrotas como en la era Mosa. La más importante fue su voltereta en las elecciones de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de 2015. El fútbol chileno estaba en una encrucijada por su futuro. Tras una era de victorias deportivas, pero un desfalco histórico que significó la era de Sergio Jadue.

“Votaremos por Milad, hasta que no suceda otra cosa”, decía el 21 de diciembre de 2015. De hecho, Paul Fontaine, actual gerente general de Blanco y Negro era parte de esa lista. Esto causó polémica, porque Salah era el ex presidente de Blanco y Negro cuando Mosa era director. Salah, que finalmente ganó la elección, enfrentó la polémica agradeciendo al apoyo “de la gran mayoría del directorio de ByN”, menos el de su presidente. Sin embargo, dos días después de los dichos de Mosa, Fontaine se retiraba de la lista de Milad. En la votación, Colo Colo decidió abstenerse junto a Unión Española, sociedad anónima perteneciente a Jorge Segovia.

No obstante, el punto más conflictivo se trató del reparto de los excedentes del Canal del Fútbol (CDF). A finales de 2015 solicitó a sus asesores un análisis jurídico respecto a los cambios aprobados por la ANFP respecto a cómo se repartirán los excedentes del CDF. Se refería a la transformación que estaba impulsando Salah para un reparto más equitativo de los dineros del CDF. Esto, en la práctica, significaba una merma para Colo Colo que pasará de un 9,5% a un 6,08% en 2025.

“El Directorio de la sociedad ha encargado a sus asesores legales el análisis jurídico de esta situación con la finalidad de evaluar qué curso de acción seguir al respecto”, detallo en un hecho esencial enviado a la SVS. Del resultado de este análisis jurídico nada se sabe.

El extraño crédito

En octubre de 2015 Mosa cursó un préstamo a la concesionaria por $445 millones. Lo hizo a través de un fondo de inversión que Mosa es parte a través de Tarapacá S.A.. De ese crédito poco se sabe. Sólo que hasta el día de hoy se han pagado nada más que $12 millones.

Sólo llevaba seis meses al mando de Blanco y Negro cuando Mosa decidió realizar esta operación. Transacción que era desconocida por los demás accionistas. La justificación usada en la época por Mosa fue que faltaban unos dineros provenientes de la Conmebol por la participación de Colo Colo en la Copa Libertadores. En 2015 el equipo jugó sólo la segunda fase del torneo, tras salir tercero en su grupo detrás de Santa Fe y Atlético Mineiro y por delante de Atlas.

Según la información publicada por Conmebol en la época, sólo por el hecho de participar en esta fase, cada club recibió US$900 mil (por los tres partidos de local). Lo que a todas luces ya debería haber sido recibido por Blanco y Negro y que era en destino para pagar la deuda con Mosa. Hasta diciembre de 2016 no se pagaba el crédito.

Si Mosa decide vender sus acciones a capitales chinos aún es una duda, pero ya la disyuntiva mostrada en público deja incertidumbre en el hincha albo, sobre quién está dirigiendo la concesionaria del club.

Vínculos con barras bravas

A finales de 2016, la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados solicitó a la ANFP investigar vínculos entre Mosa con la hinchada de Colo Colo. En la fecha, el directorio del organismo dirigido por Arturo Salah dijo estar atento a la situación y que estaba dispuesto a realizar pesquisas.

Al ser consultado por la prensa, Mosa dijo que “se deja entrar a un grupo de hinchas todos los jueves a las 3 de la tarde para que practiquen con sus bombos”, agregando que “la ley nos dice que nosotros no podemos relacionarnos económica y financieramente, pero hay un tema de coordinación que se desarrolla junto con las autoridades. No tenemos relación con la barra. Si usted me pregunta si le hago un cheque a fin de mes, no hago ningún cheque, ni en forma personal ni como Blanco y Negro”.

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