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Vivas y la inteligencia emocional

Desde hace algunos años que la labor del coach-psicólogo deportivo no solo se circusncribe a trabajar mentalmente con los deportistas, sino que además a apoyar la labor de los cuerpos técnicos. Ha aumentado la presión por obtener resultados sobre los entrenadores y sus asesores, lo que obliga a trabajar sobre las habilidades de estos para manejarse con éxito y liderar de manera eficaz.

Lo ocurrido hace unos días con el entrenador de Estudiantes de La Plata, Nelson Vivas, da cuenta justamente de la necesidad de tener un manejo adecuado de los aspectos emocionales durante una competencia. Al ser expulsado y en un acto de “violencia encapsulada”, Vivas se saca la camisa y abandona el campo de juego a torso desnudo.

El técnico de fútbol profesional no sólo debe manejar aspectos técnicos y tácticos de su deporte. También debe tener conocimientos en otras áreas que complementan la entrenabilidad (nutrición, fisiología, biomecánica, psicología, etcétera). Pero, dada la complejidad para manejar a los grupos deportivos, ya no basta con simplemente “saber de psicología”. Necesariamente hay que trabajar sobre las habilidades blandas, las que emplea para liderar, comunicar y gestionar sus emociones de manera eficaz.

Muchos entrenadores reciben asesoría comunicacional para enfrentar bien a la prensa. También deberían contar con apoyo en psicología y coaching deportivo para relacionarse bien con sus propios dirigidos, especialmente en los momentos adversos.

Las habilidades blandas ayudan a lidiar mejor con las frustraciones y el fracaso. Según estudios en neurociencia, el fracaso presenta una probabilidad tres veces mayor que el éxito. Por lo tanto, fracasar no es la excpeción, sino que la norma. Por ello, sería mejor aprender a trabajar con más naturalidad frente a lo que es más habitual: la derrota.

Daniel Goleman, experto en inteligencia emocional, plantea que el dolor del fracaso es dos veces más intenso que la felicidad que se logra al ganar. Por ende, debemos necesariamente trabajar sobre estas habilidades, para que la derrota pueda convertirse en un aprendizaje y no un martirio.

Y para que jugadores y entrenadores, como Vivas, no pierdan la cabeza tan fácilmente.

Rodrigo A. Cauas E.
Coach-Psicólogo Deportivo Clínica Las Condes