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Las claves futbolísticas de Chile en el duro empate ante Alemania

Alemania 1 - Chile 1

Las claves futbolísticas de Chile en el duro empate ante Alemania

No fue un partido fácil para la Roja, pero igual se las arregló en el aspecto táctico para sacar adelante el 1-1 en Kazán. La presión alta en el inicio resultó vital.

Un duro partido tuvo Chile frente a Alemania. El equipo alternativo de los germanos preservó el prestigio de los actuales campeones del mundo y, al final, la Roja terminó aceptando la paridad 1-1 en Kazán.

En el desarrollo del encuentro hubo cuatro situaciones tácticas que resultaron clave en la performance del equipo nacional. Hechos futbolísticos que encaminaron a la Selección a quedar con cuatro puntos en el Grupo B de la Copa Confederaciones.

Presión alta inicial

Era un peligro, debido a la calidad técnico-táctica de los alemanes para salir jugando desde atrás, pero la escuadra dirigida por Juan Antonio Pizzi presionó en la fase inicial del juego a su rival. Alexis Sánchez, Arturo Vidal y Eduardo Vargas encimaron en los primeros pases a los tres zagueros teutones y obtuvieron rédito. 

Así nació el primer tanto del partido. Vidal acosó a Mustafi, quien perdió el balón y este le quedó a Sánchez en la entrada del área. El tocopillano condujo y, casi cayéndose, sacó un puntete de zurda que entró junto a un palo. Justo premio para la Roja por su afán de presionar en campo contrario.

Amplitud chilena

Defensivamente, Alemania se organizó con una línea de cinco defensores y otros cuatro mediocampistas por delante. Con este panorama, conseguir la penetración (jugar hacia adelante) se tornó bastante complejo. La opción más viable en gestación y ataque era la amplitud (abrir la cancha) y así avanzar por los costados.

De este modo aconteció primordialmente el accionar de Chile durante el primer tiempo. Con Mauricio Isla por la derecha, quien eso sí echó de menos a un partner por delante con quien asociarse y obtener el avance profundo, el asunto táctico solo se dio en forma parcial. Sin embargo, en el lado opuesto todo funcionó muy bien: Sánchez y Jean Beausejour fueron actores ofensivos de peso y complicaron a los germanos.

Repliegue infranqueable

Durante la segunda parte, la escuadra teutona controló el balón y se impuso en la posesión. Chile además evidenció una merma física, lo que facilitó el control del juego de su rival. Entonces, la escuadra nacional ajusto sus líneas bien atrás, en el frontis del área penal (reagrupamiento defensivo), custodiando la portería de Johnny Herrera.

Los germanos no lograron conexiones significativas en el interior del dispositivo defensivo de la Roja. Por momentos, su manejo de la pelota se tornó intrascendente. Mérito en defensa del trabajo colectivo de Chile.

Eficaz e inédito mediocampo

Pizzi se animó y agregó un cuarto mediocampista, restando un delantero contra Alemania. Vidal, Charles Aránguiz, Marcelo Díaz y Pedro Pablo Hernández configuraron una inédita línea media. La fórmula resultó, pues fue clave para que los germanos no tuvieran tiempo y espacio para buscar la profundidad ofensiva en su pulcra y extensa gestación de juego.

Con el balón en su poder, los volantes nacionales tuvieron precisión en la circulación. Hernández no desentonó. Es un tipo de buen manejo de la pelota con su zurda, no le quita el cuerpo a la recuperación y tácticamente siempre se posiciona correctamente. Hay que ver si Pizzi se vuelve a animar para mantener esta estructura en el sector neurálgico del equipo.

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