Vera

Si Paredes hubiese sido Pinilla

Si Paredes hubiese sido Pinilla
Pablo Vera
Nació en Puerto Natales en 1982. Titulado de Periodismo en la Universidad Austral de Chile. Ingresó a AS en el año 2014 y desde el 2019 es Editor. Entre el 2017 y 2018 efectuó una pasantía en AS España. Durante ese período se encargó de seguir a los futbolistas chilenos en Europa, además de cubrir los partidos de la Roja en el extranjero.
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Pinilla y Paredes han tenido carreras opuestas. Uno explotó con sólo 18 años. Lo compró el Inter en 2003 por 2,8 millones de dólares y en su debut en el Calcio con el Chievo Verona casi le anota un gol a Buffon.

Mientras eso pasaba, Paredes deambulaba en sus préstamos por la U. de Concepción y Puerto Montt. Las oportunidades escaseaban. El dinero también. Y el tiempo pasaba sin ese salto con el que siempre soñó. En 2008 Santiago Morning se negó a prestarlo a un club alemán, porque la intención era venderlo por varios millones de dólares y el golpeó la mesa. "Me cortaron las piernas", dijo. Por todo esto, recién a los 29 años pudo cumplir su sueño de llegar a un grande. Sus campañas daban para partir mucho antes.

Hoy ambas carreras llegan emparejadas. Si bien Pinilla tiene el mérito de haberse mantenido en la Serie A por ocho temporadas con 78 goles anotados y Paredes nunca jugó en Europa, ambos tiene la chapa de ídolos de sus respectivos clubes y han cuajado carreras exitosas. Pero, ¿cómo hubiese sido la historia al revés?

Tal vez el '7' albo tampoco se hubiese acostumbrado al rigor del Calcio a tan corta edad, pero sí habría rendido en España o Portugal. No es que Pinilla no haya tenido las condiciones para brillar en esos países, pero se dejó tentar por las luces y la fama.

En Celta de Vigo por ejemplo, anotó sólo dos goles en 10 partidos y se vio envuelto en una que otra indisciplina. En el Sporting de Lisboa, uno de los grandes de Portugal, convirtió siete en 28 duelos. Por sus condiciones, queda claro que regaló varios años, porque su carrera pintaba para harto más, aún cuando su periplo por Europa acabó bien con buenos años en Grosseto (24 goles), Palermo (11) o Atalanta (13).

'Visogol' ha sido más disciplinado y por eso mismo es que se mantiene jugando a gran nivel con 37 años. Todo le ha costado más y, sin duda, hubiese aprovechado mejor las oportunidades en el Viejo Continente. Su consuelo fue llegar a México en 2012 con 32 años y haber brillado en Atlante y Querétaro con un registro muy goleador: 23 tantos en 49 partidos.

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Con todo esto, es cosa de imaginárselo en su mejor momento y en plena juventud en equipos como Celta o Sporting de Lisboa. Su trascendencia hubiese sido mayor a la de Pinilla. Tal vez no por capacidad, más bien por la mentalidad que ambos mostraron en los inicios de sus carreras.

En resumen, uno explotó muy temprano y el otro muy tarde. Ahora el tiempo y el espacio se alinearon para, por primera vez, ponerlos a la par. 

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