AMPLIA SU FAMILIA

Isinbayeva se convierte en madre por segunda vez

La rusa Yelena Isinbáyeva, doble campeona del salto con pértiga y actualmente miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), durante sus años como atleta. Foto Instagram @isinbaevayelena

Foto Instagram @isinbaevayelena

La rusa, doble campeona olímpica de salto con garrocha, tiene una hija de 3 años que se llama Eva y acaba de dar a luz a un niño.

La rusa Yelena Isinbáyeva, doble campeona del salto con pértiga y actualmente miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), ha dado este miércoles los buenos días a sus seguidores de las redes sociales anunciando que se ha convertido en madre por segunda vez tras dar a luz a un niño.

"Buenos días amigos! ¡Me apresuro a compartir con vosotros maravillosas noticias! Nuestra familia ha crecido. He dado a luz a un niño y me he convertido en madre por segunda vez. ¡Muchas gracias por las felicitaciones y amables palabras!", ha escrito Isinbáyeva en ruso junto a una imagen suya.

Isinbáyeva y su marido, Nikita Petinov, ya tenían una hija llamada Eva que el próximo mes de junio cumplirá cuatro años por lo que han ampliado la familia con un nuevo miembro que forma su "parejita" de hijos.

Yevgueni Trofímov, el técnico y descubridor de Isinbáyeva, ha sido uno de los primeros en conocer la feliz noticia y ha confirmado que no ha habido ninguna complicación declarándose a sí mismo doblemente abuelo.

"Sí, ha tenido un hijo está noche en Mónaco. Se siente bien, todo está bien. Me mandó un sms nada más dar a luz. Ahora soy dos veces 'abuelo", ha comentado Trofímov a la agencia RIA Nóvosti.

Isinbáyeva anunció su retirada definitiva de las pistas en agosto en agosto de 2016, tras ser excluida, junto al resto del equipo ruso de atletismo, de los Juegos Olímpicos de Río por la IAFF debido a las acusaciones de dopaje que pesaban contra la Federación de su país.

"La zarina de la pértiga", vio truncada así su meta de seguir ampliando su leyenda colgándose su tercer oro olímpico, y explicó que no veía ningún sentido en seguir compitiendo y prefería dedicar más tiempo a su familia.

"Después del nacimiento de mi hija los Juegos de Río aún tenían sentido. He sacrificado un tiempo que podía haber estado con mi hija. Y ahora este sueño me lo han arrebatado. Tengo ya 34 años y elijo a la familia", explicó Isinbáyeva.