NUTRICIÓN

Esto es lo que pasaría si dejases de tomar hidratos de carbono

La moda low-carb o dietas bajas en carbohidratos viene pegando fuerte, y muchas personas deciden apartar el pan de su vida con la misión de no engordar

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Esto es lo que pasaría si dejases de tomar hidratos de carbono

La moda low-carb o baja en carbohidratos está pegando fuerte en lo que a la nutrición de las personas de hoy en día se refiere. Muchos dejan fuera el pan. La pasta está sobrevalorada (dicen algunos). Y las personas que hacen dieta están experimentando cómo puede ser una dieta extremadamente baja en hidratos de carbono. Sin embargo, no todos los granos son iguales. Ya sea que estés dejando granos refinados, granos integrales o carbohidratos en general, los efectos pueden variar ampliamente. Aquí te dejamos algunos efectos.

Muchas personas adelgazan (porque pierden agua)

Cuando reduces la ingesta de carbohidratos, lo primero que notas es que rápido, incluso mágicamente, el peso disminuye. Pero no es grasa lo que estás perdiendo, amigo. Es agua. Cuando los carbohidratos se almacenan en el cuerpo en forma de glucógeno, cada gramo de carbohidratos almacena tres o cuatro veces su peso en agua. Tan pronto como cortas los carbohidratos y comienzas a usar tus reservas de glucógeno, perderás una buena cantidad de agua.

El constipado “bajo en hidratos”

Cuando una persona reduce los carbohidratos, las reservas de glucógeno disminuyen y se agotan. Eventualmente, una vez que todo el glucógeno se ha ido, nuestro cuerpo descompone la grasa y se escapa en pequeños fragmentos llamados cetonas. El resultado: mal aliento, boca seca, cansancio, debilidad, mareos, insomnio, náuseas y confusión mental. Básicamente, sientes que tienes gripe. Eventualmente, tu cuerpo se adapta a funcionar con cetonas para que no se sienta tan mal, pero todavía no son la fuente de combustible preferida.

El ansia de comer disminuye

Los carbohidratos refinados son bastante malos para los niveles de azúcar en la sangre. Y una investigación reciente publicada en el American Journal of Clinical Nutrition sugiere que el viaje en montaña rusa de los hidratos de carbono de este tipo activa centros de adicción en el cerebro, lo que lleva a antojos posteriores. Sin embargo, optar por los granos integrales ricos en fibra puede evitar que los niveles de azúcar en la sangre caigan en picado para evitar los picoteos.

Baja el riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2 (dependiendo del tipo de carbohidratos…)

El tipo de granos que comes hace la gran diferencia en este sentido. Por ejemplo, un estudio de 2014 publicado en PLoS ONE encontró que los carbohidratos refinados aumentan los niveles de un ácido graso en el cuerpo (llamado ácido palmitoleico) para aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes tipo 2. Por otra parte, según la Asociación Estadounidense del Corazón, los granos integrales pueden mejorar los niveles de colesterol en la sangre y disminuir el riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, obesidad y diabetes tipo 2.

Tus niveles de energía disminuyen

Los granos integrales son una gran fuente de hierro, magnesio y vitaminas B, todos los cuales son fundamentales para mantener los niveles de energía. Muchas personas ya de por sí tienen deficiencia de magnesio. Además, dado que los carbohidratos son la fuente de combustible preferida de nuestro cuerpo, todas las células se vuelven más lentas sin un suministro saludable.

Vas menos al baño

La ingesta de granos integrales es una parte muy importante en la cantidad de fibra que obtenemos de los alimentos, según un estudio reciente de Nutrition Research que descubrió que el 92 por ciento de los adultos no consumen los granos suficientes. La fibra, la parte no digerible de las plantas, como los granos, no solo ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre, reduce el riesgo de obesidad y enfermedades crónicas, sino que también mantiene hábitos regulares de visitar al señor roca.

Menor fuerza y resistencia

Los carbohidratos son la principal fuente de energía del cuerpo para alimentar todo el ejercicio, incluidos el entrenamiento de fuerza y resistencia. Corta los carbohidratos y tu energía disminuirá. Si disminuyen los niveles de carbohidratos almacenados en el cuerpo, tu capacidad para producir fuerza y potencia disminuirá de forma lógica. Además, cuánto más duros sean tus entrenamientos, más lo sufrirás.

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