El peso de Opazo en Colo Colo

Colo Colo perdió y también ganó frente a Corinthians, en Brasil. Parece un contrasentido, pero es la realidad de los albos en la Libertadores. Fue derrota por 2-1, en un correcto partido del Cacique. Sin embargo, el triunfo en Santiago por el duelo de ida, unido al gol de visitante en Sao Paulo, instaló finalmente al cuadro blanco en cuartos de final de la Copa, después de 21 años. 

El mejor jugador en el enfrentamiento contra los 'albos brasileños' no fue en exclusiva Lucas Barrios ni Jorge Valdivia. Tampoco Agustín Orión, quien con tapadas notables en el segundo partido, evitó que la caída fuera mayor y pusiera en jaque la clasificación. Uno de ellos también fue Óscar Opazo, el carrilero derecho de Colo Colo.

Al margen del centro de Damián Pérez, el otro carrilero albo, en el gol de Barrios para el empate parcial en Sao Paulo, Opazo se alzó como el agente ofensivo más peligroso en los duelos contra Corinthians. Durante el partido de revancha, llegó a zona de centro, en cercana situación de gol, en tres oportunidades. 

Su acción inicial, a los 25 minutos, fue el primer ataque de Colo Colo en el partido y realizó el envío desde el costado, pero no llegaron Paredes ni Barrios. Después, su centro tenue fue desviado por un zaguero justo antes del empalme de cabeza del capitán colocolino (45'). En la última maniobra, durante el inicio del complemento, Fragner despejó en el segundo palo, cuando la dupla de ataque del Cacique acechaba.

En todas las maniobras, el pase de inicio de la acción ofensiva provino de Valdivia. Al '10' le resulta ampliamente funcional contar con dos hombres abiertos, y pegados a las línea de banda, en forma permanente. Recibe en tres cuartos de cancha y juega de memoria, porque sabe que allí siempre estarán. Como en el gol de Barrios: controló de zurda, sin observar extendió el juego hacia la punta izquierda, recibió Pérez y realizó la asistencia.

Defensivamente, Opazo no tuvo dificultades. Cuando fue atacado, y como ya es norma en su juego sin el balón, el Cacique se retrajo conformando una línea de cinco defensores atrás. Matías Zaldivia, Julio Barroso y Juan Insaurralde se encargaron de la marca del 'peleador' Douglas, el '9' de los locales. El ex wanderino tuvo su mano a mano contra Ángel Romero. El paraguayo es más un generador de juego que un tipo que busca el desborde, así que no tuvo grandes dificultades para su control.

La buena faena del carrilero derecho había comenzado en el 1-0 ante Corinthians, en el Estadio Monumental. El único gol del partido surgió de un centro del porteño, que la defensa visitante no logró despejar completamente, y Carlos Carmona capturó el rebote para anotar. Ese día, Colo Colo mereció un marcador favorable más amplio y, hasta que estuvo en la cancha, Opazo pasó siempre al ataque.

Lo hecho en la Libertadores por el ex caturro es una extensión de su buen momento en el Torneo Nacional. Es dueño absoluto del puesto. Si se pensaba en torno a un posible retorno a la posición por parte de Gonzalo Fierro, tras la salida de Pablo Guede y el retorno de Héctor Tapia en la banca alba, la realidad indica que esto es improbable.

En el sistema de juego 1-3-4-1-2 que hoy utiliza el Cacique, el papel de los carrileros es crucial. No hay esquema posicional de esta índole que funcione con tipos que no vayan y vengan por las orillas, que no envíen centros ni acompañen en el segundo palo cuando la profundización es por el lado contrario. Tampoco que actúen con alta eficacia, marcando al delantero de turno y cerrando justo a tiempo ante el ataque por el sector opuesto. Eso, Opazo lo cumple a cabalidad.

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