Evolución

¿Será así el rostro humano del futuro?

Tendremos un cráneo y unos ojos más prominentes, mientras que el mentón se hará más pequeño, según los expertos.

¿Será así el rostro humano del futuro?

Se considera que el ser humano anatómicamente moderno tiene unos 300.000 años. Nuestro cuerpo actual es el resultado de millones de años de evolución, de dejar especies próximas como los neandertales atrás, y de nuestra ligazón con los grandes simios.

Sin embargo, ¿cómo seremos en el futuro? Y en concreto, ¿cómo será nuestro rostro? El cambio que podamos tener en nuestra cara es uno de los más importantes, tanto por su función como 'carta de presentación' y de represetación de nuestras emociones, como por su valor estético.

El diario argentino Clarín ha contactado con varios expertos en fisionomía que han intentado vaticinar cómo será el rostro humano del futuro. El resultado, es que tendremos una capacidad craneal mayor -seremos más cabezones, resumiendo-, nuestros ojos también tenderán a ser mayores, al tiempo que nuestro mentón y nuestras mandíbulas disminuirán en tamaño.

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Clarín / Nestor Canavarro

“Nuestras caras han cambiado bastante desde hace unos 6 a 7 millones de años. Los principales cambios incluyen una cresta de la frente reducida, frente aplanada, bozal y mentón menos pronunciados”, ha dicho a este medio Scott Solomon, profesor del Departamemento de Biociencias de la Universidad de Rice, en Texas, y autor de Futuros humanos: en la ciencia de nuestra continua evolución.

Se calcula que nuestro rostro ha ido evolucionando en los últimos 6 o 7 millones de años, desde una boca más alejada del frontal de nuestra cara a una mayor amplitud del cráneo. Ello ha acabado dándonos todas nuestras capacidades expresivas actuales.

“Si nuestro cráneo continúa evolucionando, lo previsible sería que continuase con esa juvenilización en las proporciones craneales, lo que llevaría a una cara más reducida, con órbitas oculares proporcionalmente mayores, un mentón de menores dimensiones y una bóveda craneal más globular y desarrollada”, ha explicado Paul Palmqvist, catedrático de Paleontología del Departamento de Ecología y Geología de la Universidad de Málaga.