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El legado de Lorenzetti

Gustavo Lorenzetti se va de Universidad de Chile, poniendo fin a un ciclo de siete años al confirmarse su partida a Nacional de Montevideo. El argentino llegó a mediados del año 2011, desde Universidad de Concepción. Su desembarco fue a lo grande en un indicio de que el paso estaría signado por el éxito: bajo la conducción de Jorge Sampaoli, y con un 'Fútbol total', el elenco universitario ganó brillantemente la Copa Sudamericana.    

De ese plantel, solo permanecen hoy en el club Johnny Herrera y Matías Rodríguez, una prueba irrefutable de que el tiempo no pasa en vano, sobre todo en el fútbol, donde hoy lo único que importa es ganar. Poco a poco, Lorenzetti se fue quedando con menos opciones de ser titular y fue Guillermo Hoyos el último DT que creyó en sus atributos, otorgándole varias apariciones en el equipo inicial.

Sin embargo, con Frank Kudelka el asunto cambió, aunque en un comienzo parecía que todo andaría bien. El zurdo estaba 'pintado' para ocupar la posición de mediocampista interior izquierdo en el diseño táctico que distingue al técnico azul en la zona media, consistente en dos volantes mixtos y un '6' como hombre de respaldo.

En los primeros partidos de Kudelka siempre fue titular, en la posición indicada, pero en todos esos seis partidos salió reemplazado. Entonces, el DT argentino insistía en hacer jugar al equipo como él quería, pero no pudo. El funcionamiento colectivo solo se asentó con una línea de cuatro mediocampistas y Lorenzetti se quedó sin espacio para intervenir. Solamente actuó algunos minutos en la fecha 27, cuando la U venció por 2-0 a Universidad Católica.

Con esa contingencia, el nuevo hombre de Nacional de Montevideo estuvo en la banca en siete partidos sin ingresar al campo de juego. Rafael Caroca y David Pizarro se afirmaron en la dupla de volantes centrales y, como el equipo retrocedía para defender y atacaba con avances rápidos, los mediocampistas externos debían tener como rasgo dominante la velocidad, cualidad que, a sus 33 años, había disminuido en su expresión en el zurdo.

De todas maneras, nada borra el aporte futbolístico que realizó el argentino nacionalizado chileno en su paso por la U. Obtuvo cuatro Torneos Nacionales, dos versiones de la Copa Chile, la Supercopa de 2015 y, por supuesto, el trofeo de la Sudamericana en 2011. A los logros con los azules se añade otro cetro, con la camiseta de Universidad de Concepción: la Copa Chile 2008-2009. En total, nueve títulos, lo que pone de manifiesto la dimensión que alcanzó en el fútbol nacional.

En el campo de juego, la contribución de Lorenzetti estuvo marcada por la dinámica, el buen toque y las apariciones en ataque. Después fue evolucionando hacia posiciones más retrasadas en la mitad en la cancha, en la medida que la performance física se tornó más acotada, pero lo suyo siempre fue el juego prolijo. 

Durante su mejor momento, el zurdo era mucho de 'tocar y pasar' para superar las líneas de presión. Si el balón no le llegaba, buscaba espacios dinámicamente para ofrecerse como apoyo y recibir la pelota en zonas trascendentes de la cancha. No le hacía el quite a marcar a los rivales e intervenía inmediatamente tras la pérdida del balón. En esa tónica, Sampaoli hasta lo utilizó, en algún momento, como puntero izquierdo, recorriendo toda la banda. 

Ahora, Lorenzetti disputará la Copa Libertadores 2019 con Nacional de Montevideo, un club con gloria pasada en Uruguay y también en toda América. Con gran tino, el ex azul escogió un destino concordante con su estampa de uno de los jugadores relevantes de la última década en la U.

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