Competición
  • Champions League

El manual de Carreño

A todos sorprendió que después de su buena actuación ante Colo Colo en el Torneo de Verano Fox Sports Viña del Mar, Jaime Carreño pusiera en duda su continuidad en Universidad Católica. Y más sorprendió el padre del jugador, quien aseguró en radio ADN que, hiciera lo que hiciera, su hijo no iba a jugar y que quería irse de la UC.

“Mi hijo no está feliz en el club y, con lo que ha invertido el club, hay otros jugadores que no van a quedar afuera”, fue la frase de Jaime Carreño padre. Los hinchas cruzados prendieron de inmediato en las redes sociales.

Extraño lo que pasa con Jaime Carreño. Nadie tiene asegurada la titularidad, menos cuando llega un técnico nuevo. Gustavo Quinteros debe tener en mente un equipo pero, como pasa en todos lados, si un jugador entrena bien y marca diferencias cuando ingresa en los partidos, terminará por ganarse un lugar. Y más aún. Los equipos que enfrentan varios torneos necesitan 13 ó 14 futbolistas titulares, que ingresen según los descansos que quiera dar el técnico.

¿Por qué Carreño da por sentado que no jugará? El volante es un buen futbolista, pero tal como varios de su generación, no entiende que para dar un salto de calidad, para llegar a jugar en el extranjero, ojalá en Europa, debe consolidarse primero en un equipo grande de Chile, con las dificultades, presiones y responsabilidades que eso conlleva.

No es necesario dar los ejemplos clásicos de Vidal, Medel o Sánchez, quienes son las figuras chilenas de primera línea (todos se fueron de Chile como titulares de equipos grandes). Marcelo Díaz, Charles Aránguiz, Eugenio Mena y Eduardo Vargas, por nombrar a algunos campeones de América con importantes carreras en el exterior, también se fueron de Chile como indiscutidos de equipos grandes.

De la llamada generación de recambio, Erick Pulgar (Bologna) y Guillermo Maripán (Alavés), los dos más regulares en ligas importantes y con chances reales de dar el salto a cuadros más importantes, salieron de Chile como número puesto en Universidad Católica.

Las excepciones son pocas y a esta altura debería ser un manual para todos los futbolistas chilenos. Varios olvidan que la gloria te lleva a la fama y al dinero. Y no al revés.

Si Jaime Carreño se quiere ir, está en su derecho. Si quiere que le aseguren titularidad, también está en su derecho, aunque eso no pase en ningún lado. Irse, en todo caso, no será un paso hacia adelante. Si no fue capaz de ganarse un lugar en la UC, poco podrá aportarle al fútbol chileno -entiéndase Selección y Ligas importantes del mundo- en el futuro.

0 Comentarios

Normas Mostrar