Es tiempo de los jóvenes en Colo Colo

Las medidas como la salida de Agustín Orión de Colo Colo pueden llegar a ser impopulares y generar un ambiente complejo en el entorno directo del afectado, en este caso el plantel y, en particular, en los compañeros más afines, pero responden a una política deportiva, a una directriz cuya efectividad solo se medirá en el tiempo.

Pese a la polvareda y, en el papel, lo malo de la fecha, con el campeonato reiniciándose y toda una rueda por jugar, la adopción de este tipo de determinaciones no tienen por qué ser un error, más en un contexto donde, precisamente, las políticas deportivas serias son difíciles de hallar en los clubes chilenos.

Orion fue muy importante en las últimas temporadas de Colo Colo y pieza clave en la campaña que después de 20 años le devolvió protagonismo en la Copa Libertadores de 2018, pero se lesionó, cumplió 38 años y quedó bajo la tutela de un nuevo entrenador y la gerencia técnica de Marcelo Espina. Así es el fútbol, o así al menos debe ser para estas cosas, frío. El bienestar y proyección del club debe estar por sobre todas las cosas.

Ciertamente, en ese capítulo y como dijo Esteban Paredes hay cosas que se van a saber más adelante, flecos que una vez desentrañados terminarán por completar la historia, un relato, además, necesario porque es justo que el seguidor del club conozca los hechos y saque sus conclusiones con la mayor información posible. Pero eso no debe ser más importante que el fondo del asunto: Colo Colo está apostando por los jóvenes.

No hay que ir muy atrás para darse cuenta que el espaldarazo de Salas y Espina a Brayan Cortés y Darío Melo está en línea con el desinterés que mostró el club por el regreso de Matías Fernández. Las políticas deportivas generalmente colisionan con la emocionalidad y el sentir de una porción relevante de hinchas pero deben mantenerse firmes e impermeables a los estímulos externos, partiendo por las redes sociales. Si Colo Colo está embarcado en esa lógica, bienvenido sea. Las experiencias exitosas en el continente en demuestran que los planteles competitivos tienen bajos promedios de edad y no más de tres jugadores titulares sobre 30 años.

En Macul siempre debe haber espacio para jugadores como Paredes, Valdivia o Valdés, pero no caben todos los ex jugadores que quieran venir a retirarse al club. ¿O cuándo van a explotar los Morales, Alarcón o Villanueva? Suazo, por ejemplo, esperó su turno, rindió y es titular. ¿Qué pasaría hoy con Villanueva si hubiese retornado Matías? Simple, menos oportunidades. El fin de semana pasado fue el mejor jugador albo en el triunfo ante Barnechea.

Larga vida a los cracks, a los veteranos de calidad, en Colo Colo y en cualquier lado, pero la proporcionalidad es clara, no miente, los jóvenes hacen la fuerza.