DOODLE

Eduardo Ramírez Villamizar, el artista colombiano al que Google rinde homenaje

Eduardo Ramírez Villamizar, uno de los artistas colombianos más influyentes del siglo pasado fue homenajeado por Google este martes 27 de agosto, al cumplirse el 97° aniversario de su nacimiento

Eduardo Ramírez Villamizar, uno de los artistas colombianos más influyentes del siglo pasado fue homenajeado por Google este martes 27 de agosto, al cumplirse el 97° aniversario de su nacimiento

Eduardo Ramírez Villamizar, uno de los artistas colombianos más influyentes del siglo pasado fue homenajeado por Google este martes 27 de agosto, al cumplirse el 97° aniversario de su nacimiento. Ramirez Villamizar es considerado uno de los escultores más notables del país, y pionero del arte abstracto. 

El colombiano posee una basta trayectoria, que quedó reflejada especialmente durante su trabajo en la década del cincuenta. Su éxito temprano, sumado a popularidad, quedaron en la memoria colectiva. 

El Doodle de hoy refleja parte del arte de Ramírez Villamizar, utilizando sus formas, estructuras y simetría, para rendirle homenaje a su vida, y el legado que se mantiene hasta ahora, como uno de los artistas más relevantes de latinoamérica. 

¿Quién es Ramírez Villamizar? 

Ramirez Vilamizar, nació el 27 de agosto de 1923 en Pamplona, y falleció en Bogotá el 24 de agosto de 2004. Durante su juventud obtuvo el título de arquitectura, que fue la base parta el artista en el que se convirtió.

El colombiano es considerado un artista constructivo colombiano, y dentro su extensa carrera expuso junto a Edgar Negret, Grau, Wiedemann, Botero y Obregón. En 1970 transformó el arte precolombino en obras geométricas propias del arte abstracto y minimalista.   

Sus influencias se dieron principalmente durante sus viajes a París, Nueva York, donde comenzó a hacerse un nombre a nivel internacional. Entre sus momentos más destacados está la muestra que realizó en 1952 en la Biblioteca Nacional de Bogotá. En 1956, su pieza The Black and White Painting, fue adquirida por el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1956 y dos años después ganó un premio Guggenheim.