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Los motivos que mantienen a Salas con el respaldo de ByN

En la concesionaria se aferran a un tema discursivo para mantener su apoyo al entrenador. Espina, en tanto, asegura que cree en un proyecto a largo plazo.

Los negativos resultados de Colo Colo en el segundo semestre tienen a Mario Salas en su peor momento desde que llegó al Monumental. Algunos, incluso, piden su salida. Sin embargo, el entrenador aún tiene respaldo. El de Blanco y Negro, y Marcelo Espina.

En la concesionaria se aferran a un tema discursivo. Sienten que, si lo despidieran, sería una contradicción a sus propias palabras. La totalidad del directorio respaldó un proyecto a largo plazo cuando salió Héctor Tapia.

Salas llegó bajo la administración de Gabriel Ruiz-Tagle. Los directores del bloque opositor apuestan por la continuidad del DT, pues fue la gran apuesta del ex presidente. Aníbal Mosa también confió en el entrenador desde un comienzo.

“Entiendo el malestar de los hinchas, pero deben entender que cambiar entrenador a cada rato no es el camino. Son retrocesos”, dijo el mandamás de ByN el domingo tras la derrota contra Cobresal.

Espina está en la misma línea. El gerente deportivo aseguró en diciembre, durante la presentación de Salas, que no exigiría el título. Ahora, cuando Colo Colo está a 13 puntos de Universidad Católica en el Torneo Nacional, debe cumplir la promesa que le hizo al cuerpo técnico.

“La continuidad de Mario Salas no es tema en discusión. Ni siquiera lo conversamos entre nosotros. ¿Sabes qué pasa? Nos estaríamos pisando la cola nosotros mismos (…) no podemos cambiar al técnico porque no gana. El error es de los que cambian”, señaló el argentino este martes a Fox Sports.

“Obtener resultados demanda tiempo. Sé que lo estamos haciendo bien. Quizás al hincha no le guste, pero se deben quedar tranquilos. No estamos trabajando para mañana, estamos trabajando en un proyecto interesante para darles salida a los jóvenes”, agregó Espina. La única prioridad, por ahora, es que Colo Colo clasifique a Copa Libertadores. Sin embargo, como casi siempre ocurre en el fútbol, la historia aún puede cambiar.