La mentalidad olvidada de Vidal

"El futbolista chileno ha cambiado mucho en ese sentido, es muy débil de cabeza, no tiene tanta hambre como la que teníamos nosotros… Hoy los futbolistas pasan un mes sin jugar y ya quieren cambiar, salir de ahí, nos buscan pelear un puesto, sino la comodidad".

Estas declaraciones textuales corresponden a las realizadas por Arturo Vidal, quien hace algunos días habló y no precisamente por las redes sociales. Lo hizo en extenso y se refirió a distintos temas del fútbol chileno de hoy.

¿Tiene razón? En parte sí y en parte no. Desmenuzemos. Cuando sostiene que el jugador chileno tiene baja tolerancia a la frustración, corresponde a una observación, que seguramente ha realizado acuciosamente en los jugadores que van formando parte del camarín de la selección. Por lo tanto su juicio (así denominado por el coaching) podría estar sesgado al solo tratarse de un grupo menor con el que tiene contacto. Pero lo que llama más la atención es que teniendo tantos "camarines" a lo largo del mundo no pueda observar que esto se trata de un fenómeno más o menos mundial, caracterizado por un grupo, denominado millenials, y cuya característica central es un marcado uso y familiaridad con las comunicaciones, los medios de comunicación y las tecnologías digitales. Es decir, todas situaciones que buscan la inmediatez.

Por eso esta generación está marcada por la búsqueda incesante de logros y ojalá todos de manera instantánea… responder el WhatsApp, responder una llamada, responder un email de inmediato, subir selfies en tiempo real, etcétera. Y todo esto tranversalizado por una sociedad cada vez más competitiva e individualista. Visto así es mucho más probable que ahora los jugadores tengan además un fascinación por el logro permanente, que si no se logra en un equipo, inmediatamente se busca en otro.

Por eso es que compartimos el análisis de Vidal en cuanto a esto. Sin embargo, erra en términos de obedecer a un fenómeno solo observado en Chile (no le carguemos más elementos a la mochila que tiene nuestro país), sino que claramente esto se observa a nivel mundial.

Pero por otro lado está la legítima visión de considerar más elementos a este juicio. Cuando Vidal habla de "futbolistas chilenos" ¿se refiere a todos? A los que actúan en el fútbol amateur (de donde él es dueño de un equipo). ¿Se refiere a los jugadores de Primera B también? ¿A los que juegan en equipos no tan populares de Primera División?

En este sentido es importante señalar que la mentalidad de un futbolista chileno también es la del jugador que salta de la Segunda División a jugar en Primera. O la mentalidad de un futbolista amateur, que sin recursos ni representantes (y casi sin opciones), llega a jugar en el profesionalismo. O la del jugador que de región, con menos contactos y una formación semiprofesional, llega a jugar a un club importante en su región o en Santiago. Y por último la mentalidad del futbolista chileno es también aquella que tiene el jugador, que a pesar de tener entrenadores mal pagados y sin habilidades blandas en su formación, logra llegar a jugar en el profesionalismo.