U. DE CHILE

Los malos negocios que tienen a la U sin recursos para 2020

En los últimos años, de todas las inversiones que intentó Azul Azul, muy pocas dieron resultados. Hoy el club sufre sufre las consecuencias de esos malos manejos.

Con la frase de "vacas inexistentes" del secretario deportivo de Universidad de Chile, Rodrigo Golberg, la dirigencia intenta representar el momento por el que atraviesan en esta intertemporada para armar el plantel de 2020.

Por ello, el presupuesto nuevamente será austero, algo que viene arrastrando en la U hace varios años producto de incorporaciones que intentaron ser un negocio, pero terminaron siendo un error, como el último que cometieron con el traspaso de Nicolás Ramírez.

En el historial reciente de Azul Azul cuentan pagos de US$ 1,4 millones por Fabián Monzón, US$ 850 mil por Francisco Arancibia, y US$ 1,5 millones por el préstamo de un año de Yeferson Soteldo.

Este 2019 los errores se acrecentaron, porque llegaron jugadores que estuvieron lejos del rendimiento esperado y por altas cifras. La mitad del pase de Jimmy Martínez costó US$ 1 millón, la carta del panameño Gabriel Torres US$1,1 millón, Augusto Barrios -quien se lesionó gravemente- otros US$ 500 mil, el préstamo de Pablo Parra US$ 250 mil, más lo que se gastó en Sergio Vittor y Nicolás Oroz.

Todo este monto, sumado a los altos sueldos de algunos jugadores, tiene a la U prácticamente sin recursos para poder realizar las incorporaciones que quiere, ya que en los últimos años sólo recibió dinero por la venta de Felipe Mora a Cruz Azul, en la que ganó US$ 2 millones, y la de Ángelo Araos a Corinthians, en la que ganó US$ 1,75 millones. Un desorden difícil de superar.