ANTOFAGASTA - U. CONCEPCIÓN

Bello rescata a Antofagasta

El venezolano convirtió por sexto partido seguido, y le permitió a Antofagasta sumar un punto como local ante la Universidad de Concepción.

Bello rescata a Antofagasta
Pedro Tapia/Photosport Pedro Tapia/Photosport

Antofagasta y Universidad de Concepción igualaron 1-1 en un partido programado de forma insólita al mediodía de un viernes laboral, y que abrió la quinta fecha del Torneo Nacional. 

En el Calvo y Bascuñan los visitantes abrieron la cuenta gracias a un gol de Cecilio Waterman de penal, y Antofagasta lo igualó a 20 minutos para el final, gracias a un Eduard Bello encendido, que suma cuatro goles en los primeros cuatro partidos jugados. Seis en los últimos seis partidos. 

La lentitud marcó el trámite del encuentro. La rapidez de Antofagasta que le hizo tanto daño a Iquique la fecha pasada, hoy se encontró ante un antagonista más preparado, ordenado y que se plantó sin fisuras en la zona defensiva. 

A partir de ese guión, Antofagasta puso la actitud y el Campanil el oportunismo. Cuando el encuentro estaba igualado y ninguno hacía mérito para tomar ventaja, Waterman cobró de forma efectiva un penal y puso el 1-0 para el elenco de la Octava Región. Minutos más tarde, Eduard Bello alcanzó a gritar el empate, sin embargo, su tiro libre fue invalidado, al no respetar que se trataba de un lanzamiento indirecto. 

Hubo que esperar hasta después del descanso para que el duelo tomara mayor ritmo. El equipo local asumió riesgos, y pudo alcanzar el empate de forma prematura, sin embargo, Guillermo Reyes le adivinó un buen disparo a Tobías Figueroa.   

Fue entonces donde apareció Eduard Bello. Cuando el Campanil tomaba confianza, y defendía su ventaja, el venezolano demostró porque está en racha, y a los 70 minutos aprovechó un rebote de Reyes tras otra definición de Figueroa, para igualar el encuentro.  

Con minutos por delante, Antofagasta intentó arrinconar a su visita, pero la U. de Conce se recuperó para salvar el empate. Reyes le salvó un cabezazo a quemaropa de Figueroa en la agonía. Ni los diez minutos de descuento que dio el árbitro sirvieron para modificar la historia.