Entrevista AS

Los dramas y sueños de la Bicampeona de Bodyboard

Danicelly Vallejos es seleccionada nacional y hoy se encuentra número 16 en el ranking mundial. Lucha día a día por conseguir un sponsor que la ayude a estar entre las diez mejores del mundo.

Los dramas y sueños de la Bicampeona de Bodyboard

Apasionada por el mar, Danicelly Vallejos de 28 años fundó una escuela de Bodyboard en Antofagasta para aquellos que se quieran iniciar en el deporte acuático. Seleccionada nacional y bicampeona (2017 y 2018) anhela entrar al Top 12 del ranking para dejar en alto los colores de Chile.

Pero la carrera de deportiva de Dani no ha sido para nada fácil. Entre venta de alfajores, rifas y ventas de ropa usada se ha mantenido a flote en los tiempos difíciles. En conversación con AS cuenta su ardua lucha por instalarse dentro de las mejores en la disciplina.

- Cuáles son los objetivos que tiene en mente ahora
- A nivel nacional, quiero conseguir el tricampeonato. Y a nivel mundial estoy número 16 del mundo y quiero entrar al Top12. Sé que la competencia es muy fuerte, pero daré mi 101% para conseguirlo.

- Pese a su gran carrera, no ha contado con mucho apoyo ¿cómo se sostiene?
-Tengo auspiciadores de implementos, gym, kine, y algunos accesorios que me ayudan un montón a conseguir mis metas (casi todos ellos son pymes). Sin embargo, no tengo un sponsor que me financie la gira mundial que es lo más pesado y a la vez necesario para seguir representando a Chile. El año pasado logré por primera vez hacer el Woman World Tour completo, gracias al FNDR (Fondo Nacional de Desarrollo Regional) que gane junto con mi pololo, fue increíble esa oportunidad. Sin embargo, son fondos concursables por lo que nada me asegura ganarlo. El año pasado fui a Australia donde gané el "Kiama Pro 2019", a Portugal (mi segunda vez allí) y a Islas Canarias en España.

-¿Qué tan difícil ha sido para usted no contar con el apoyo de auspiciadores?
-La vida del bodyboarder profesional no es nada fácil, la autogestión es el motor para conseguir sustentar el día a día deportivo en esta disciplina. Lo más difícil ha sido compatibilizar tiempo de trabajo con entrenamiento y competencia. Por eso, con mi pololo Manuel Cepeda (número 5 de Chile y 32 del mundo), creamos hace 7 años una escuela de iniciación de bodyboard "Escuela Coloso" y con este emprendimiento podemos en parte ir al agua todos los días y trabajar full los fines de semana y para dejar funcionando todo cuando viajo a campeonatos.

-¿Se ha perdido algún campeonato grande por no tener auspicio?
-Me he perdido grandes mundiales de alto puntaje por no tener auspicio. Estoy segura que mientras más compita mayor será mi capacidad para subir en la tabla de la élite mundial de bodyboard, por eso es tan importante no perderse ninguna oportunidad de competencia.

-¿Qué cosas ha tenido que hacer para tener apoyo económico?
-He visitado a muchas empresas regionales, he tocado puertas en muchas instituciones públicas y privadas. También he vendido alfajores, queques, frutos secos, completos, empanadas, ropa usada, rifas solo para financiar mis viajes a competencias nacionales e internacionales. Estoy muy agradecida de todas las lindas personas que me han comprado, donado o incluso apoyado con una palabra de aliento.

-¿Cómo ves el avance la disciplina en el país?
-Chile es una potencia mundial en bodyboard. Nuestro país es campeón mundial ISA por equipo, y existen grandes atletas que han dejado la bandera tricolor en lo más alto del mundo. Hoy, existen 3 campeonatos mundiales en Chile de un total de 8 eventos apropiadamente por año.

-¿Qué hace falta para expandir el bodyboard?
-Para expandir el bodyboard hace falta su profesionalización, es decir que los medios de comunicación y las grandes marcas miren hacia el mar, conozcan el talento viviente en el océano y que pongan sus fichas en nosotros porque no se decepcionarán. Sería un círculo virtuoso donde todos ganamos y disfrutamos de lo que amamos.

-¿Qué significa para ti representar a Chile?
-Representar a Chile significa dejar mi corazón en el océano. Soy una afortunada de vivir en un país costero lleno de olas de calidad mundial. Más aún en competencia, cada vez que me pongo la lycra me late el corazón más fuerte y me siento una afortunada de llevar la vida de bodyboarder en contacto intrínseco con la naturaleza, la playa, la arena, la fauna marina, y tantas otras maravillas tan simples y a la vez extraordinarias que me regala este rincón del mundo todos los días.