COPA LIBERTADORES

Las historias de cuando Chile rozó la gloria en la Libertadores

Además del título albo en 1991 y las 5 finales perdidas por equipos nacionales, hay otra serie de buenas actuaciones que te invitamos a repasar aquí.

El pasado viernes 5 de junio se celebraron 29 años del título conseguido por Colo Colo ante Olimpia en la Copa Libertadores de 1991 y aquella jornada fue motivo de recuerdo y festejo para todo el país. A partir de aquel logro, repasamos a continuación las mejores actuaciones de los cuadros locales en el torneo más importante del fútbol sudamericano.

Finales

Además del campeonato albo a principios de la década de 1990, otras cinco veces los elencos chilenos pudieron tocar la gloria, quedándose con las ganas y la ilusión en el camino.

En 1973 y 1975 Colo Colo y Unión Española, respectivamente, vieron escapar el trofeo a manos de Independiente de Avellaneda. Tras eso, Cobreloa en 1981 y 1982 sufrió la misma amargura ante Flamengo y Peñarol, mientras que en 1993 el imponente Sao Paulo de Telé Santana hizo lamentarse a Universidad Católica tras vencerla en la última final que un cuadro chileno ha disputado en el anhelado torneo.

Semifinales

Universidad de Chile es el equipo que más veces llegó a esta instancia sin poder sortearla favorablemente (1970, 1996, 2010 y 2012), mientras que el cuadro albo (1964 y 1997) y los franjeados (1962 y 1969) hicieron lo propio en dos oportunidades.

Ronda semifinal

En el pasado este ansiado certamen tuvo una serie de formatos, uno de ellos fue la ronda semifinal o segunda fase, donde los equipos se enfrentaban en nuevos grupos para dirimir a los finalistas de la competición.

Pues bien, bajo este formato 7 veces los equipos chilenos se acercaron a la hazaña, perdiendo la chance de disputar la final al no alcanzar la punta de su respectivo grupo.

Universidad Católica logró llegar a esta instancia en dos oportunidades en los años 1966 y 1984, mientras que Colo Colo (1967), Unión Española (1971), Palestino (1979), O'Higgins (1980) y Cobreloa (1987) lo hicieron una vez, quedando en el camino ad portas de una posible final.