Lo dijeron Vidal y Valdano: la ausencia de público

Evidentemente hay muchos cambios que el Covid-19 está generando en el mundo y en el fútbol. Ya hemos comentado, en columnas anteriores, acerca del gran desafío que tendrán los equipos, desde el punto de vista de la unión y la cohesión, frente a las nuevas medidas y protocolos que ha establecido la ANFP para el retorno a las competencias.

Pero durante estas semanas hemos podido observar, además, lo que ha ocurrido con el retorno competitivo del fútbol en Europa… exigentes protocolos para cada uno de los equipos y ausencia de público en los estadios, lo que ha generado algunos inconvenientes en los jugadores durante el partido.

Con respecto a este último punto, ya había anticipado Jorge Valdano en una columna de opinión, durante el arranque del fútbol alemán, las dificultades que estaban teniendo algunos jugadores en el tema de la concentración durante el partido.

El ex director deportivo del Real Madrid señalaba… “siempre hemos conocido como 'jugadores de entrenamiento' a aquellos que se acobardaban ante la gente. En la intimidad, muy buenos; en público, desaparecidos. Pero lo que estamos viendo en Alemania nos obliga a definir como “jugadores de multitudes” a aquellos que, cuando falta la gente, se vuelven mediocres”.

Por estos días Arturo Vidal también se refirió a esta problemática, señalando que “cuando uno llegaba al estadio la gente lo hacía sentir... El ambiente cambia mucho y ahora no se siente nada cuando entras a calentar, ya no hay pifias ni aliento. Es bastante complicado subir la concentración o tener ganas de entrar al campo, porque no se siente el ambiente y eso es muy importante en el fútbol”.

¿Podrá esto incidir el público en la concentración de un jugador?

Puede que si, sobre todo en canchas, estadios y ligas donde la presencia de público es una característica habitual y parte de un entorno natural para el jugador, formando parte de las condiciones externas que pueden favorecer su rendimiento, muchas de las cuales se encuentran fuertemente cableadas en el cerebro.

En este sentido, muchas situaciones que vivencian los jugadores, al repetirse una y otra vez durante muchos días, semanas, meses e incluso años, se van automatizando en el cerebro, y por tanto forman parte de las conductas y comportamientos que ellos realizan. Y cuando uno de estos elementos, “automatizados” por el cerebro, no están presentes (como el público en este caso) puede afectar y reducir alguna acción. Concretamente la ausencia de público en las tribunas puede principalmente afectar en 3 situaciones: motivación, autoconfianza y concentración.

“Cuando decimos que el fútbol sin gente es desabrido, nos quedamos cortos. Es otro fútbol. Distraído, irregular, menos heroico. Un fútbol desapasionado en el que, sin la energía que baja de las gradas, es más improbable que los peores le ganen a los mejores”, termina diciendo Jorge Valdano.

Veremos qué pasa en Chile