Entrevista AS

La jugadora chilena de tenis playa que trabaja contra el coronavirus

Renata Barchiesi lleva años jugando tenis playa a nivel profesional, y con sus conocimientos en el área médica actualmente trabaja en la ardua lucha contra la pandemia.

La jugadora chilena de tenis playa que trabaja contra el coronavirus
Renata Barchiesi Instagram

La crisis sanitaria ha hecho que los sistemas de salud en el país se vean reforzados para así atender a los pacientes afectados con coronavirus. Renata Barchiesi, jugadora de tenis playa y médica, forma parte de ese grupo y ayuda con su conocimiento en un centro médico de Viña del Mar.

"Tengo varios trabajos, mi pasión es el 'lifestyle medicine' (medicina del estilo de vida), que son consultas más tranquilas, además de hacer clases en una universidad, pero tenía unos turnos de urgencia, que ahora con el coronavirus se convirtieron en mi prioridad", contó Barchiesi en conversación con AS Chile.

Para la viñamarina fue difícil adaptarse a este tipo de trabajo relacionado con la medicina, pero con trabajo mental lo logró: "A fines de marzo me angustié, porque uno veía las informaciones de Italia, España, y fue difícil, porque aparte vivo sola, entonces giraba sola en círculos en mi departamento, pero me he adaptado bien, dije: aquí salimos derrotados o salimos más fuertes, y me fui por la segunda opción".

Además, según Barchiesi una de las claves para momentos difíciles como este, es aceptar que hay días buenos como días malos: "Mis amigos me han ayudado harto, he hecho meditación, pensar positivo, y también aceptar un poco, hay momentos en que hay que dejar de cuestionarse y aceptar. Hoy estoy triste, perfecto, no pasa nada, no está mal estar mal, pero luego sigo adelante. Ha sido un trabajo mental muy grande, y lo agradezco".

Respecto a sus meses trabajando con pacientes con coronavirus, la viñamarina remarcó la importancia que hay en mantener una vida activa: "Desde el punto de vista médico, el sedentarismo es una enfermedad, pero nadie lo considera así. Si uno es sedentario hay que decirlo, porque se nota en los pacientes con covid que son deportistas, que tienen mucha mejor evolución que los pacientes sanos que no hacen ejercicios. Aquí se ha reafirmado mucho que el deporte marca la diferencia".

- ¿Cómo ha sido su experiencia estos meses trabajando contra el coronavirus?
Yo estoy súper agradecida de mi jefe, porque él ha hecho unos planes de contingencia muy buenos, porque al principio teníamos una cantidad de box de pediatría, y ahora todos son de adultos, pediatría se ha acomodado en otro lado de mi trabajo, entonces siempre se ha ido adaptando un paso adelante al aumento del público. Los jefes han reaccionado súper bien, y gracias a eso siento que estamos bien dentro de todo, pero yo creo que si tuviésemos una disponibilidad para público de situación normal estaríamos colapsados 100%.

- ¿De qué forma han aumentado sus turnos debido al crecimiento de la pandemia?
Antes yo trabajaba dos mañanas en la urgencia, pero ahora cada vez estoy yendo más. Ahora voy como 10 horas a trabajar con los pacientes con coronavirus, y hay semanas más duras que otras.

- En el deporte es normal someterse a situaciones de frustración y presión, ¿cree que esto la ha ayudado a enfrentar la crisis?
Yo creo que todos los tenistas decimos que la vida es una cancha de tenis, que la presión de un partido se asemeja mucho a la vida, y creo que esta experiencia me va a ayudar mucho a los torneos. Cuando hago un punto mal o saco mal, claramente no es la misma importancia que lo que está ocurriendo con el coronavirus, pero el cerebro creo que la asimila de manera parecida. Tengo muchas ganas de volver a jugar y probar mi 'nueva mentalidad'. Creo que va a ser mucho mejor, y todos los deportistas vamos a estar contentos de poder volver y pasarla bien desde adentro de la cancha.

- ¿Y sigue entrenando mientras pasa todo esto?
Con respecto a eso me gustaría darle las gracias al capitán Felipe Araya, porque se ha mantenido cercano a la preselección y hemos hecho entrenamientos constantes, y decidí no exigirme nada, hacer ejercicio por disfrutar. Si un día quiero bailar zumba, lo hago, o varío a veces con ejercicio más intenso, pero pensando en sentirme bien. Siento que sería muy estresante una planificación deportiva. El día que no hago deporte ando rara, distinta.