El comienzo de la revolución de Marcelo Bielsa

Fue anunciado como nuevo entrenador de la Selección chilena el 10 de agosto de 2007, pero el encuentro de Marcelo Bielsa con la prensa se produjo algunos días más tarde. Puntualmente, las primeras palabras del DT argentino como nuevo estratega de la Roja las escuchamos el lunes 13 de agosto. Fue una conferencia expectante ante los medios de comunicación, atiborrada de gente en la ANFP. Hoy se cumplen 13 años desde aquel suceso.

A estas alturas, la herencia dejada por el trasandino en el fútbol chileno no deja de ser tema de controversias. Sin embargo, una cosa es clara: el impacto de su paso por la Selección, en términos futbolísticos y dejando de lado todas las externalidades de su residencia en Juan Pinto Durán, posee dos aristas: la forma de juego y el legado de futbolistas de calidad.

Para la mayoría de los seguidores de la Roja con vida hasta ese momento, nunca antes el cuadro nacional se desenvolvió con ese modelo táctico. Mal, regular, bien o cómo fuera en cada partido, la idea siempre fue la misma: ataque continuo, acción permanente en campo rival, juego por las puntas, presión intensa e inmediata y ritmo de juego elevado.

Bielsa condujo a Chile casi por tres años y medio. Su otra herencia es también la generación de un capital humano de reconocida jerarquía, que posteriormente Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi gestionaron, imponiendo sus comportamientos tácticos, para llegar a la cúspide en las Copas América de 2015 y 2016, en Santiago y Estados Unidos.

Que la importancia de Bielsa en los logros posteriores radica en la promoción de jugadores de calidad y no en las formas de juego desplegadas, queda claro por el contraste de las conductas tácticas predominantes cuando la Selección doblegó a todos en América. Con Sampaoli y Pizzi, la Roja jugaba a otra cosa: ataque dosificado, circulación del balón menos vertical, presión más atrás en la cancha y revalorización de la pausa en el accionar colectivo.

Recién llegado a Juan Pinto Durán, Sampaoli intentó darle continuidad a su 'Bielsismo'. Si embargo, luego de la decepción en la definición por penales ante Brasil, en el Mundial de 2014, se mudó hacia una corriente distinta, el Juego de Posición.

"Para mí, el fútbol es movimiento", sostiene el actual DT del Leeds, mientras que la sensibilidad que llevó a la Roja el ex técnico de la U promueve el uso eficiente del lugar que cada jugador ocupa en la cancha. Bajo ese predicamento, el equipo no debía perder el orden, tanto en la fase ofensiva como al defender, conservando la estructura posicional. Otra forma de jugar, que luego recogió Pizzi.

Quienes estuvieron bajo el mando del argentino admiten que "Bielsa te hace mejor futbolista". Los que se forjaron como entrenadores a su alero agregan que "para jugar como los equipos de Bielsa, se debe entrenar como lo hace Bielsa". Ya conocemos casi de memoria las frases que dan cuenta del impacto del DT en los sitios donde dirigió y la mirada hacia su paso por la Roja, 13 años después del comienzo del ciclo, corrobora plenamente los dichos.