Entrevista AS

La figura chilena que combatió el coronavirus en dos hospitales

Francisca Tala estuvo trabajando en el peak de la pandemia en el país. Lo hizo en el Barros Luco y el Hospital Clínico de la Universidad de Chile. Así fue su experiencia.

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La figura chilena que combatió el coronavirus en dos hospitales
Gentileza Francisca Tala

Francisca Tala es parte del equipo chileno adulto de Hockey Damas hace siete años. Ama esa disciplina, pero hay otra actividad que también la apasiona: la medicina. La jugadora de las Diablas es estudiante de dicha carrera en la Universidad de Chile y en los últimos meses, debido al coronavirus, vivió uno de los desafíos más importantes de su etapa académica: combatió la pandemia durante el peak y en la Unidad de Cuidados Intensivos. Así relata la experiencia que la marcó para siempre. 

"Estuve en los meses más críticos trabajando en el Hospital Barros Luco y en el Hospital José Joaquín Aguirre de la Universidad de Chile como voluntaria, no de forma remunerada. Si bien estudio medicina, en ese minuto hice la pega que se necesitaba, que era lo que hace el Técnico en Enfermería, con un poco de Medicina y un poco de Enfermería. Fue como una mezcla de trabajos en las distintas UCI", dice Tala en conversación con AS Chile.

Fueron dos meses muy intensos. Al principio, Tala haría un trabajo completamente distinto.

"Cuando llegué al Barros Luco yo iba a hacer cosas más administrativas. En el JJ Aguirre estuve haciendo notificaciones, epivigilia y estaba sola al frente de un computador, a eso me dedicaba, pero después me dijeron que necesitaban manos en el Barros Luco. Cuando llegué allá dijeron 'necesitamos manos en la UCI, así que ya está. Están acá para ayudar y eso es lo que se necesita'", agrega.

- ¿Le tomó el peso a la situación cuando recién llegó a trabajar?
- Me hicieron trabajar ahí y claramente sabía que la cosa estaba empeorando, pero nunca pensé que era tanto. Me tocó vivir el peak, fue duro. El Barros Luco generalmente cuenta con una UCI, en ese momento tenía seis. Había alrededor de 60 pacientes en ventilación mecánica más los pacientes hospitalizados. Yo estaba solo en una UCI, que tenía alrededor de 24 pacientes y yo estaba para ayudar al que me necesitara en ese minuto.

- Trabajó en dos lugares. ¿Cómo dividía el tiempo?
- En el Barros Luco yo iba de 8.00 a 17.00 y en el JJ Aguirre hacíamos turnos de 12 horas, turnos de día o de noche.

- ¿Cómo vivió ese momento mentalmente?
- Fue todo muy duro porque yo me tuve que ir de mi casa. Me fui al departamento de una amiga porque mi familia no quería contagiarse, entonces me dijeron ‘si quieres trabajar de esto, consíguete un lugar para vivir por mientras’. Ya ese distanciamiento de mi familia era un tema, además nunca había vivido sola, más en una pandemia y además la carga emocional que trae consigo el coronavirus es mucha, porque de verdad que es una patología súper solitaria. Los pacientes no podían recibir visitas, tú los veías morir sin sus familias, entonces de todas maneras que fue un desgaste emocional tremendo. Pero al mismo tiempo, y como me fui a vivir con una amiga que estaba haciendo lo mismo que yo, llegábamos a la casa a despejarnos, entrenar, ver películas y tratábamos no hablar del tema, porque si le seguíamos dando vuelta nos iba a afectar de una manera muy perjudicial.

- ¿Cómo analiza hoy esa etapa?
- Mirando hacia atrás, es increíble todo lo que aprendí. Obviamente fue muy duro por todos los pacientes que vi partir, me da mucha pena por eso, pero lo que aprendí como persona es impresionante.

- ¿Fue decisión suya no seguir?
- No estaba haciendo la pega de un estudiante de Medicina, menos de un médico, pero sí valoro mucho lo que hice porque me permitió abrir los ojos y ver lo que hacen el resto de los profesionales de la salud. Muchas veces los médicos no se dan cuenta de lo que hace el resto de los trabajadores y se sienten un poco más superiores, pero haberlo vivido desde el lado del resto del personal de la salud, me hizo ponerme en el lado de ellos, porque sí es cierto que muchas veces el médico no valora tanto el trabajo que realmente hacen y que es muchísimo y fundamental.

- ¿Cómo hacía para mantenerse activa en su deporte?
- Hacía ejercicios en el departamento, en un espacio mucho más chico que el que tenía en mi casa. Allá podía jugar un poco de Hockey en el patio, pero pasé a un departamento y mi palo de Hockey lo usaba arriba de un mat de yoga (risas). De todas formas me metía al zoom con el resto del equipo y trataba de estar los días que podía. No falté a ningún entrenamiento oficial e hice extra también, pero claramente no era lo mismo que entrenar con el equipo.