'Caso Rojas': mejor Europa que ser una eterna promesa

Luis Rojas partirá al Crotone de Italia con 18 años, 115 minutos en cancha y solo un partido como titular en la U. Tras el anuncio, de inmediato arreciaron las críticas contra la dirigencia azul, los representantes y el propio jugador. Sin embargo, la decisión es la correcta por múltiples motivos.

Es cierto que el fracaso futbolístico ha sido una constante en jugadores que partieron de Chile a temprana edad, pero el problema no ha sido irse 'antes de tiempo', más bien se trata de un mal endémico de nuestro fútbol que tiene que ver con la mentalidad y no con lo años.

Ahora, de acuerdo a eso, ¿no es mejor que busque la madurez en Italia que en nuestro país? Conocer otra cultura, otro nivel de trabajo y profesionalismo, tener dificultades e intentar sortearlas y ser parte de una liga ampliamente superior siempre será mejor que quedarse en Chile. Acá, solo se dedicaría a sacarle partido a la comodidad que da el cartel de ser una promesa.

Ese rótulo abre muchas puertas en Chile y permite, en muchos casos, conformarse con eso, quedarse ahí, e incluso sin brillar nunca, conseguir club año tras año gracias ese 'pasado glorioso'.

Además, dado el nivel de nuestro torneo, las posibilidades de una gran mejoría no son tantas y una oferta así no es una constante en nuestro fútbol. ¿Hace cuánto que alguien no parte de Chile directo a Europa? Sierralta en 2014, aunque se mantuvo acá un par de años más, y Maripán en 2017. Nada más que eso en los últimos años. "¡Pero es el Crotone!", dicen muchos. Claro, es el Crotone, un equipo de la máxima categoría italiana que vencería sin dificultades a cualquier elenco chileno.

En Chile suele tildarse de 'centrado y maduro' al joven que dice que desea triunfar primero en su equipo y luego irse al Viejo Continente. Pero olvidan algo trascendental: el fútbol no es una ciencia exacta y los tiempos de esta actividad trastocan los planes a cada minuto. Nadie puede proyectarse a largo plazo.

Rojas eligió el camino más complejo. Ir a buscar la adultez futbolística y personal a un lugar difícil, a un sitio donde no le servirá ser la joya de la U. Esa solo será la carta de presentación, pero tendrá una fecha muy pronta de vencimiento. Estará obligado a crecer y esa es una jugada de riesgo que debe ser valorada. Si no le resulta, no habrá que crucificarlo, al menos fue valiente y prefirió el camino pedregoso.