U. DE CHILE

El dilema de Heller en la próxima venta de Azul Azul

El empresario tomó la decisión hace algunos meses de desligarse de la concesionaria. A pesar de tener una oferta sobre la mesa, Heller aún tiene dudas.

El dilema de Heller en la próxima venta de Azul Azul

Poco antes de la salida de Carlos Heller como presidente de la concesionaria Azul Azul, los rumores de una posible venta de su patrimonio ya eran habituales.

Sobre el final del 2018 una firma de Medio Oriente preguntó por los valores para hacerse con la mayoría de las acciones de Azul Azul, algo que se diluyó a las semanas. Posterior a la salida de Heller como presidente, en abril del 2019, las especulaciones se acrecentaron.

Es más, hace algunas semanas que se viene hablando de que el también propietario de MEGA venderá su paquete de acciones que, al día de hoy, le permite tener seis cupos en la mesa dirigencial de la Universidad de Chile.

Es más, la firma que representa Heller en la U, Inversiones Alpes, reconoció un compromiso de compra-venta, que vence el 25 de septiembre. Sin embargo, es más un acuerdo de palabra que algo vinculante.

A Heller le preocupa saber quiénes realmente están detrás de esta opción y todo indica que sería una empresa conformada por activos provenientes de empresas ligadas a empresarios y representantes ligados al fútbol, lo que en el círculo de Heller ven con malos ojos.

Es más, hace algunos meses un grupo empresarial que se vincula aparentemente a Cristian Bragarnik hizo las pertinentes consultas para saber si el paquete accionario de Inversiones Alpes estaba a la venta, pero las conversaciones no prosperaron más allá de contactos que indican como "informales".

El gran dilema de Heller es a quién vender. El empresario esperaba una oferta de algún empresario vinculado al club al menos como hincha, pero eso no ha ocurrido. Ni siquiera de parte de Peter Hiller, con quien hay bastante distancia.

De momento, Carlos Heller sabe que quiere desligarse del fútbol, el gran problema que se le avecina es que entiende que no puede dejarlo en manos de cualquiera, pues teme una nueva arremetida de los barra bravas en su contra, tal como ocurrió el día que renunció a la presidencia del club, donde panfletos con su cara apuntada por una pistola recorrieron el Ester Roa de Concepción.