Juntos son dinamita

La historia no pudo terminar mejor. Con Alexis Sánchez y Arturo Vidal cumpliendo roles protagónicos en la remontada in extremis del Inter de Milan ante la Fiorentina. Un cuarto de hora bastó para que ambos avisaran que merecen un lugar en el equipo titular.

Probablemente Antonio Conte lo tiene claro, pero fiel a los códigos y escasos entrenamientos del Rey Arturo durante la semana lo dejó en el banco. Alexis, a su turno, arrancó la liga como el tercer delantero y primer relevo de Lautaro Martínez o Lukaku, pero este sábado demostró que puede jugar perfecto detrás de ambos e incluso ser mejor alternativa que Eriksen. No nos olvidemos que AS7 es el mayor asistidor de la Roja y en Barcelona aprendió del mejor en la materia: Lionel Messi.

Qué la cuenta de Twitter del cuadro lombardo haya saludado el aporte de los chilenos no fue casualidad. Tampoco un guiño a los seguidores de este lado del mundo. Fue el justo reconocimiento al papel de un Vidal empoderado que empujó al equipo desde su rol de todocampista (qué personalidad para pedir la pelota, ocupar los espacios y distribuir el juego con buen criterio) y al extraordinario aporte de Alexis que ingresó con una tremenda lucidez para conectarse con los delanteros y fue determinante al ejecutar un pase clave para el empate y una asistencia para el gol de triunfo.

Vidal y Alexis cambiaron el partido. Así de claro. Independiente de si Conte mueve el tablero y le otorga la titularidad a uno o a ambos el miércoles venidero frente al Benevento, el estado de forma de los chilenos es una estupenda noticia para la selección cuya nómina para los partidos ante Uruguay y Colombia debiera publicarse en cualquier momento. Vidal y Alexis siguen siendo los pilares del equipo, dos jugadores quizá irrepetibles y mientras más continuidad en la alta competencia mejor será para el combinado nacional.

A la Roja no le sobra nada y por eso es tan importante que el inicio de las clasificatorias sea con las fuerzas al máximo. Cuando Alexis estuvo en baja o lesionado en los últimos dos años y medio se notó sobremanera. Verlo ante la Fiorentina fue como retroceder en el tiempo, desplegado en su máxima expresión física y técnica, con hambre, comunicado con Vidal. Una evocación de tiempos felices de la selección. Eran ambos unidos en la urgencia de un objetivo común. Faltaban los otros nueve.

El Inter tiene una nueva oportunidad para romper la hegemonía de la Juventus y hacer una mejor Champions que en 2019-2020. Equipo hay y ojalá con Lautaro Martínez porque un jugador de su categoría se echaría mucho de menos. Esperar que se marche es un cálculo pequeño. Finalmente, la competencia estimula, enriquece y hará sacar lo mejor del Maravilla. Como frente a la Fiore donde su actitud y entrega fue la de un jugador que quiere comerse el mundo, un león recién liberado.

Bien por Alexis y por Vidal. También por el Inter y la Roja. Es septiembre y podemos asegurar que queda bastante hilo en el carrete.