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SELECCIÓN CHILENA

"Eran delanteros": los secretos de los hermanos que cumplirán su sueño en la Roja

El padre de Paulo y Nicolás Díaz cuenta cómo viven a nivel familiar la inclusión de los zagueros en el equipo de Rueda. Son titulares ante Uruguay.

La presencia de Paulo y Nicolás Díaz ha llamado la atención en la Roja en la antesala del debut por las Eliminatorias frente a Uruguay y Colombia. Desde la década de 1990, con Víctor Hugo y Cristián Castañeda, que dos hermanos no compartían una convocatoria en el plantel nacional. Italo, padre de los defensas de River Plate de Argentina y Mazatlán de México, dialogó con AS Chile para revelar de qué forma a nivel familiar viven el momento que afrontan los futbolistas surgidos en Palestino.

"Estamos contentos, pero más que todo por Nicolás. Paulo ya viene hace años en la Selección y está más consolidado. Para Nicolás es su primer llamado, había estado en la Sub 20 y también en la Sub 23. Eso quiere decir que lo que está haciendo en México es observado. Ha jugado 12 partidos allá y también ha marcado dos goles. Lo bueno es que ha recibido buenas críticas. A veces no es fácil llegar e irse a otro país, con 20 ó 21 años, y llegar a ser titular", manifiesta Italo, quien también fue futbolista profesional y, entre otros clubes, actuó por Osorno, Audax y Cobreloa.

- ¿Qué le cuentan sus hijos acerca de lo que les tocará vivir en la Roja?
- Siempre converso con ellos, pero la verdad es que de esa parte mucho no les pregunto. No me gusta estar encima, llevarlos a algo que no me quieran comentar. Les pido que se cuiden y que Paulo apoye a su hermano Nicolás. Que Nico haga caso, que escuche, observe y saque experiencias. Es distinto estar en las selecciones menores que en la adulta. No todos tienen la misma edad, son distintos caracteres y también distintas formas de juego, sobre todo conviviendo con jugadores de experiencia que vienen de Europa. Siempre les pregunto cómo están y la verdad es que no quiero invadir sus espacios.

- Nunca han hecho noticia por algo extradeportivo. ¿Están absolutamente enfocados en el fútbol?
- Lo que pasa es que ahí aparece el papá o el ex jugador, que soy yo. Uno vio a tantos jugadores con tantas condiciones que se perdieron y ellos tienen condiciones para el fútbol, por lo que la idea es que no las desaprovechen. Siempre les digo que esto lo hagan con pasión, con amor. Tienen que pensar que el fútbol da y quita, pero cuando te da hay que disfrutarlo. Conocer lugares, viajar, conocer estadios, un sinfín de cosas. Puedo dormir tranquilo, porque sé que tengo buenos hijos, son buenos hermanos, buenos niños y sobre todo buenos deportistas.

Italo Díaz junto a sus hijos Paulo y Nicolás.

- ¿Como familia tenían la expectativa de que ambos coincidieran en la Selección?
- Mira, si ellos hablaron eso la verdad es que no estuve en esas conversaciones. Sí hace un par de meses vi en una nota que les hicieron donde decían que soñaban con jugar juntos algún día en la Selección. No sé si se va a cumplir, pero ya es un paso grande el hecho que estén los dos en la convocatoria para estos partidos.

- Los puestos naturales de ambos son central derecho e izquierdo. ¿Siente que algún día pueden ser la dupla de zagueros de la Roja?
- Lo que más les enseñé es que el buen jugador juega donde lo pongan. Eso también a va depender del técnico y el mejor jugador para el técnico es el que le soluciona las situaciones en el momento, pero son centrales. En sus etapas de niñez eran delanteros los dos. Nicolás jugó en varios puestos en Palestino y sabemos que Paulo también puede cumplir distintas funciones. Esa dinámica que tienen los dos ayuda mucho en momentos inoportunos de un partido, pero los dos son centrales.

- ¿Se organizaron en familia para ver los partidos de Chile o afrontan esto con tranquilidad?
- Nos tomamos esto con tranquilidad, tampoco es una cosa para volverse locos. Sí estamos felices y contentos. El hecho de vivir casi toda la vida en esto del fútbol nos hizo estar como acostumbrados a estas situaciones. Claro que nos emociona y nos alegra. Estamos felices, pero ya mañana hay que seguir. Sobre todo es un paso importante para Nicolás, para que siga entusiasmado en hacer bien las cosas como lo hace en México y sienta el gustito de estar llamado a la Selección constantemente.