Entrevista AS

“¿Los tres mejores post pandemia? Jason Flores, Montillo y yo”

Joe Abrigo revela a AS las claves de su alza en el rendimiento. La labor de Juan José Ribera ha sido fundamental para sentirse importante.

“¿Los tres mejores post pandemia? Jason Flores, Montillo y yo”
ANDRES PINA/PHOTOSPORT

Joe Abrigo ha sido uno de los mejores jugadores del Torneo Nacional en las últimas fechas. El '10' de Coquimbo Unido entró al equipo titular de Juan José Ribera y no salió más. Desde que volvió el fútbol, anotó cuatro goles en nueve partidos, pero si esa cifra se desmenuza, tres de ellos fueron en los seis duelos que ha dirigido el 'Coto'. Sin ir más lejos, el zurdo le dio un histórico triunfo a los 'piratas' como visitantes contra Cobresal. 

“Sabíamos que el partido ante Cobresal era muy difícil. Antes de jugar sabíamos que podíamos quedar en la historia del club y estábamos mentalizado desde el comienzo. El alza que hemos tenido creo que es por el trabajo que ha hecho el ‘profe’ (Juan José Ribera). Impuso su juego y el equipo se ha adaptado a lo que él quiere”, explica el '10' en conversación con AS Chile. 

-¿Qué cree que le dio Ribera para su alza?
- Confianza más que todo. El ‘profe’ también fue jugador, entonces sabe cómo tratarte, eso ha sido importante. No descuida ningún detalle, tanto con los que juegan como los que no han tenido la oportunidad. No deja afuera a nadie, sabes lo que tienes que hacer porque trabajamos todos a la par. Por ejemplo, lo que pasó con Benja Vidal. Después de un año sin jugar, estaba al cien por ciento y lo demostró. Es muy importante para el grupo.

- ¿Juega menos presionado hoy?
- Claro. Quizás antes jugaba con cierta incertidumbre de no cagarla, no cometer un error, porque no era titular indiscutido con el profe Corengia. Pensaba más en el error, que me podían sacar, no estaba cien por ciento concentrado a hacerlo bien. Hoy asumo un rol más protagónico y estoy haciendo el sacrificio defensivo que siempre me costó.

- ¿Tocaron fondo contra Católica?
- Sí, sabíamos que peor que eso no podíamos jugar. Se conversó en la semana y justo llegó el profe y se conversó, que dependía solo de nosotros sacar esto adelante y más que por nosotros por la gente y por la familia que es la que más sufre.

- ¿Antes no se sentían cómodos con Germán Corengia?
- Personalmente, no me sentía muy cómodo, nunca llegué a creerle, es complicado en ese sentido. Pero como persona todo bien, te hablo en lo futbolístico. Su idea de juego no alcancé a entenderla, nunca supe a lo que jugábamos y en los partidos se reflejaba. Como persona un ‘7’, compartí con él y todo bien.

- Hoy están cerca de los puestos de Copa Sudamericana gracias a su buena racha, pero cuando los resultados no se daban, ¿miraron de reojo el tema del descenso?
- Sí, no te niego que tuvimos un poquito de miedo, se hablaba en el grupo de que teníamos que salir de dónde estábamos y desde el partido con Wanderers empezamos a hablar seriamente de por qué no pelear algo importante.

- En pocos días se sorteará la segunda fase de la Copa Sudamericana. ¿Piensan en ese torneo?
- Te mentiría si te dijera que estoy pensando en la copa como primer foco. Lo más importante es el partido con la U. de Conce, aunque sí nos ilusiona seguir avanzando en la copa como lo hicimos con Aragua que matamos la serie acá en Coquimbo.

- ¿Qué significa para usted compartir plantel con futbolistas de la talla de Mauricio Pinilla?
- Es un jugador que te ayuda mucho en lo táctico, te ordena, habla mucho. En la cancha tiene un carácter bien pesado y se hace sentir, pero afuera es otra persona. Le gusta mucho la talla, te ríes mucho con él. Obviamente como toda figura tiene sus cositas y uno quizás tiene temor de tirarle una talla fuera de contexto, pero se lo toma muy bien. Cada día uno lo conoce más. Ahora está volviendo y está metido de lleno. Ha sido un gran aporte desde que volvió. Siempre tiene un consejo, es un técnico más dentro de la cancha. ¿Si le voy a ceder los penales? (risas) No sé, ahí vamos a ver, si me la pide de buena forma se la voy a dar.

- Tienen un gran ambiente en el vestuario por lo que dejan ver en las redes. Sus compañeros de Coquimbo lo apodan de una forma bastante particular…
- ¡Sí, me dicen el h… raro! (risas). Es porque a veces me quedo medio pegado o soy medio bipolar, a veces estoy feliz y después enojado. Con tal que no me quede pegado en una jugada de peligro todo bien (risas).

- ¿Lo ilusiona un llamado a la selección chilena, teniendo en cuenta la última nómina de Reinaldo Rueda en la que apostó por varios jugadores del medio local?
- Uno siempre se ilusiona. Sé que el profe Rueda llama harto jugador joven. El otro día estuvimos hablando con Juan Carlos Gaete sobre su experiencia. También he hablado con Pablo Aránguiz y Juan Leiva, así que por qué no ilusionarse. Si sigo por el camino en el que voy, me puedo ilusionar con un llamado.

- ¿De Coquimbo quién podría ser seleccionable?
- Rubén Farfán. Yo pensé que cuando fue citado Juan Carlos Gaete (por la baja de Andrés Vilches), Rubén podía estar ahí, porque se lo merece. Trabaja mucho, corre todo el partido, no se cansa y sería un jugador importante para la Selección. Carlos Palacios también anda muy bien, el fútbol es de momentos y es importante aprovechar a los jugadores. Veo mucho fútbol, puedo decir que conozco a casi todos los jugadores de Primera y de la B (risas).

- En base a eso, ¿cuál sería su Top 3 post pandemia en Primera División?
- Jason Flores de Antofagasta, que volvió muy bien, Walter Montillo de la U y... yo (risas). En el primer semestre no jugué mucho, no tuve mucha relevancia en el equipo y ahora post pandemia volví bien, me empecé a cuidar más, entonces ha sido una gran mejora en lo personal.

Las dos caras de su única experiencia en el extranjero

En 2018, Abrigo dio el salto al extranjero. Su destino fue el Veracruz de México. Allí estuvo hasta mitad del año siguiente y en su aventura por el fútbol azteca anotó dos goles en 21 partidos oficiales. 

- ¿Cómo fue esa experiencia en México?
- Futbolísticamente y de vida, fue todo muy lindo. Conocimos otras culturas, otro fútbol, pero el club no estaba bien económicamente. De hecho, se nos adeuda junto a Bryan Carrasco y otros jugadores. Me deben como cuatro meses. Fue un tema complicado económicamente, pero en mi caso soy ordenado, obviamente a veces te hace falta el dinero, pero nos supimos ordenar bien con mi familia. Fue una experiencia linda por jugar con jugadores de gran nombre. Fue una etapa muy linda que por qué no repetirla a futuro.

- ¿Le van a responder?
- Bueno, es lo que te hablan de allá. Te dicen que va a haber solución, pero... (risas).

- ¿Alguna anécdota en su paso por México?
- Tengo varias, más de cagadas eso sí (risas). Llegaba tarde, me quedaba dormido (risas). Una vez me estaba mudando de casa y cuando veo la hora eran 10 para las cuatro, tenía que estar a las 16 en el complejo y vivía a media hora (risas). Me pasó una o dos veces más. Soy medio despistado, medio niño para mis cosas. Me quedo dormido con facilidad (risas).