ENTREVISTA AS

El recuerdo del día de gloria de Larrivey contra el Barça

El delantero de la Universidad de Chile recordó su paso por el Celta de Vigo, donde fue dirigido por Eduardo Berizzo y gestó una amistad con dos chilenos.

El recuerdo del día de gloria de Larrivey contra el Barça

Son días tranquilos para Joaquín Larrivey, delantero argentino que llegó como refuerzo de la Universidad de Chile para la temporada 2020 y que ha respondido a cabalidad, con 14 goles en 16 fechas de torneo.

La U es el 11° equipo en la carrera Larrivey. Con pasos por Argentina, Italia, Japón, México y Emiratos Árabes, el goleador guarda un espacio para un momento dulce en su carrera: el 1° de noviembre del 2014, el día que anotó en el Campo Nou y derrocó al Barcelona..

- Le tocó anotarle a Claudio Bravo, en el estadio del Barcelona, jugando por el Celta de Vigo.
- Sí, nosotros habíamos arrancado muy bien la temporada, nos estaba faltando un triunfo de visitante y yo venía de hacer cuatro o cinco goles seguidos, pero de local. Me estaba faltando el gol de visitante. Y ese contra el Barça fue el primer gol de visitante que hice con el Celta, en un triunfo que nosotros creímos por todos los medios que se podía lograr. Hicimos un gran partido, con una pequeña cuota de suerte, porque el Barcelona pegó cuatro tiros en los palos, el arquero nuestro fue la figura, pero entendíamos que la única manera de tener una opción de ganar o rescatar algún resultado positivo era haciendo un gran partido, creyendo en nuestras posibilidades y después confiar en poner en aprietos al rival.

- ¿Qué más recuerda de ese partido?
- Fue el debut de Luis Suárez en el Camp Nou. Estaban Lionel Messi, Suárez y Neymar y todos los monstruos que estaban jugando para el Barça, pero destacaba la famosa MSN. Ese fue el Barcelona de Luis Enrique que ganó todo, entonces fue muy valioso ese triunfo porque fue el único ahí en la historia del Celta. Siempre veo los partidos y ojalá esta temporada se pueda lograr la segunda. Creo que puede pasar mucho tiempo porque son canchas muy difíciles, con un rival que siempre se juega el campeonato y por eso es una alegría que se haya podido dar.

- En el Celta fue dirigido por Eduardo Berizzo, ex ayudante de Marcelo Bielsa, un obsesivo del juego ofensivo. ¿Berizzo hablaba de él?
- Sí, un fenómeno Eduardo. Sí, lo nombraba. Lo que pasa es que yo tenía una relación con él que iba más allá de lo estrictamente futbolístico, entonces muchas veces nos quedábamos charlando, con él o con su cuerpo técnico, con los cuales ahora tuve la posibilidad de juntarme en Paraguay, porque están dirigiendo a la selección de allá. Seguimos en contacto. Y siempre terminaba contando historias de Bielsa, de la selección, de la selección de Argentina cuando él jugaba o del Athletic de Bilbao. Uno cuando trabaja con esta clase de grandes personajes del fútbol, quedan una serie de anécdotas muy ricas.

- Fue compañero de Fabián Orellana y Pedro Pablo Hernández en Vigo. ¿Qué tal la relación?
- Sí, fui compañero con Fabi un año. Y con el “Tucu” Hernández también, que tuvo un gran paso por acá, en O’Higgins. Hicimos una grandísima relación. Teníamos un grupo de sudamericanos, con mezcla de españoles, un grupo extraordinario que ese año quedó al borde de la Europa League, al año siguiente clasificaron y llegaron a semifinales. Fue el inicio de esos cuatro años muy buenos que tuvo el Celta, comandado por Eduardo. Con Fabi me llevaba muy bien, con él sigo hablando muy seguido de lo que es Chile, me dice “andá a comer acá, andá a comer allá”, o “te dije que tenías que ir a Chile”. Hice una muy buena relación con Fabi y seguimos en contacto diario.