El inmenso contraste entre Jeyson Rojas e Iván Morales

Colo Colo sufrió, logró su objetivo y, más allá de que no hay muchos motivos para celebrar, sí puede alegrarse por el gran hallazgo de este torneo: Jeyson Rojas. Es defensa y pasa medio inadvertido, pero lo cierto es que poco a poco se erige como la nueva joya del club.

Es aplicado, trabajador, sabe de sus limitaciones y explota sus virtudes. Siendo central rindió como lateral en la mayoría de los partidos que disputó y hasta se dio el lujo de proyectarse y crear peligro.

Si ya es difícil jugar en el primer equipo en el puesto en el que se está acostumbrado, la dificultad es aún mayor en una posición desconocida, pero a él no le importó. Menos que Colo Colo estaba en medio de la peor crisis deportiva de su historia. Tuvo personalidad para asumir un rol de protagonismo en medio de un plantel lleno de experimentados. Eso habla de un jugador integral. Una verdadera excepción en unas divisiones menores que parecieran no dar frutos.

Ante Cobresal tuvo un cruce salvador en la agonía y en el duelo decisivo ante la Universidad de Concepción no destiño ante la presión de un posible descenso. Puro trabajo y sacrificio en silencio.

Ahora, la otra cara de la moneda es Iván Morales. Tuvo una oportunidad inmejorable para anotar ante los penquistas y la displicente manera en que acabó la jugada refleja su personalidad. Cree que le basta con poquito, que el cartel de eterna promesa lo acompañará siempre y que como ya tiene su auto deportivo, no necesita mucho más.

Hace poco estuvo en medio de una polémica por constantes fiestas y fue enviado a la Casa Alba. Ha tenido hartas oportunidades, más que muchos que debieron salir de la comodidad del Monumental para dar la vuelta larga, pero sigue sin demostrar nada. Y eso que ahora sí ha jugado como '9', porque durante mucho tiempo reclamó que nunca lo ponían en su puesto y hasta amenazó con irse. Ahora ya no tiene argumentos. Ojalá recapacite, se inspire en su compañero Rojas y pueda mostrar un poquito de ganas y voluntad. Tiene tiempo, pero cada vez menos.