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Entrevista AS

De promesa del atletismo a candidato a concejal por Colina

El hijo del diputado Sebastián Keitel anunció su carrera para ser concejal por Colina. "Quiero que me reconozcan por mis propios logros", confiesa en AS.

De promesa del atletismo a candidato a concejal por Colina

El 1 de marzo fue el día que Sebastián Keitel (23) decidió anunciar oficialmente su postulación para ser concejal por la comuna de Colina. Lejos de la pista de atletismo, sitio donde pasó su infancia y adolescencia, entre las expectativas que la gente depositaba sobre él debido al peso de su nombre, el ingeniero comercial vivirá su primer intento en la política.

En conversación con AS, el campeón mundial escolar de 100 metros en 2015 y plata en el Sudamericano Juvenil del mismo año habló con AS sobre sus intenciones en la política, su pasado en el atletismo y sus proyecciones futuras: "Todos tenemos un sueño máximo en la vida, el mío es ser ministro del Deporte".

-¿Cómo surgió esta candidatura para concejal en Colina?
- No faltaron las críticas diciendo que me metí por mi papá o clan familiar. A mí la política me ha gustado desde que estoy en el colegio, de hecho ahí tuve acercamientos a distintos partidos políticos. También fui parte del centro de alumno e hice política universitaria durante cinco años. Justo se dio que salí de la universidad este año y qué mejor que partir postulándome a un cargo público.

- En el sitio web de su postulación se pone al deporte como un pilar fundamental, ¿cuáles son sus ideas sobre este tema?
- El deporte es el foco número uno porque desde que tengo memoria me he criado en el mundo deportivo. Mis primeros pasos fueron en una pista de atletismo. Yo creo que el deporte debe ser algo fundamental y transversal para todos en Chile. El deporte va más allá de lo físico y de salud, puede también alejar a las personas de la droga y combatir el narcotráfico. Con mi candidatura estoy apuntando a que el deporte no haga diferencias y pueda llegar a los distintos lugares de la comuna, sin discriminar por quien eres o cuanto dinero tienes, considerando que Colina es uno de los lugares más desiguales de Chile

- Hablando de desigualdad, usted estudió en el Verbo Divino, un colegio ABC1 que le da mucho valor al deporte, pero la realidad en otros colegios es muy distinta, con muy poca infraestructura, ¿le gustaría hacer un cambio en ese sentido y darle a los jóvenes las mismas oportunidades?
- Me he topado con gente, que saben mi nombre y lo asocian al tema del atletismo, que me dicen que les gustaría que fuéramos la primera comuna de Chile con tener una pista de atletismo donde pueda entrenar cualquier vecino, y convertirnos en una comuna que fomente el deporte y haga diferencia en los colegios. Me gustaría que no haya un colegio en Chicureo con una pista privada que no la puede usar nadie, versus un liceo municipal en la parte rural donde solo se haga deporte en una plaza. La idea es encontrar talento y tener grandes deportistas.

Su etapa en el atletismo

- Durante su infancia y adolescencia estuvo fuertemente ligado al atletismo hasta que ingresó a la universidad, donde dejó el lado competitivo, ¿cómo fue esto de abandonar la faceta de atleta?
- Es algo que les pasa mucho a varios deportistas. Siempre trato de acordarme de gente de mi generación, que haya corrido conmigo o acompañado a algún sudamericano o Mundial Escolar, que siga hasta el día de hoy en el atletismo y la verdad es que cada vez son menos. Todos se terminan saliendo. El deporte en Chile, especialmente el atletismo, no es algo rentable. Yo tuve la oportunidad de ir a la universidad y ahí llegó un punto donde tuve que decidir si me dedicaba 100% al atletismo o a los estudios, hacer las dos cosas en Chile es muy difícil. Hay muchos talentos que se van perdiendo, entre esos yo. Al final fue eso, tuve que decidirme y opté por dejar el alto rendimiento, pero nunca he dejado de hacer deporte.

- Me imagino que el nombre de su padre debe haber pesado bastante en su etapa en el alto rendimiento, ¿cómo fue llevar esta presión y cumplir las expectativas?
- En un principio lo tomé como un peso, el ser hijo del mejor atleta que ha tenido Chile en su historia. Yo llegaba a las competencias y la gente esperaba que yo ganara, le sacará la cresta a todos y batiera todos los récord. Después me fui dando cuenta que no era tan así. Yo quería demostrar, y lo mismo trato el día de hoy, que tengo mi propio nombre y logros. Soy yo y no el hijo de ‘él’. Prefiero que me reconozcan por mis propios logros y no por ser hijo de Sebastián Keitel.

- ¿No extraña esa adrenalina y sensación del mundo competitivo del deporte?
- Es de las cosas que más extraño en la vida. Es más, ahora buscando videos para la campaña me puse a llorar con los recuerdos. He pensado en volver,  pero es difícil porque tendría que dedicarme al 100%.. El deporte adulto en Chile es malo y fome, siempre son los mismos corriendo. En cambio, cuando estas en el colegio sientes esa adrenalina de estar corriendo con tu familia y amigos en la barra, queriendo demostrarle que eres el mejor, es algo que a nivel adulto no existe, a menos que llegues a unos Juegos Olímpicos o Mundial con lo estadios llenos. En Chile va a un campeonato los fines de semana y el público va a ser máximo de 50 personas.

Aspiraciones y una larga carrera

- Usted está acostumbrado a las carreras de 100 metros, pero la política es una prueba de 42 kilómetros, ¿dónde se encuentra su meta?
- Yo creo que no sabría decirte. Todos tenemos un sueño máximo, el mío es ser ministro del Deporte. Es lo mejor que me podría pasar. Por lo mismo quiero partir desde lo más abajo siendo concejal. El kilómetro 42 en mi vida sería ser el ministro del Deporte, porque te da más posibilidades de haber cosas.

- En ese caso, me imagino que debe estar orgulloso del trabajo de su padre en el congreso en materia deportiva…
- Mi papa lo ha hecho increíble. Por más que sea mi padre, él es uno de los pocos políticos que no ha dejado de ser quien es y no se ha dejado llevar por las masas, defendido las cosas que a él le gustan.

- En el último tiempo se ha visto que muchos ex deportistas se meten en la política, como tu padre o Érika Olivera, ¿qué valor le da a este fenómeno?
- Yo creo que es buenísimo. Hay mucha gente que ve mal el no tener experiencia en política, algo que me pasó a mi cuando lancé la campaña, pero al mismo tiempo se puede tener experiencia en otras cosas. Puede ser Érika Olivera, mi papa, yo u otra persona el día de mañana. Tenemos experiencia en lo que mas nos gusta, que es el deporte, y lo vamos a defender a full. No hay nadie mejor para las políticas deportivas que unos ex deportistas.

- Por último, ¿se ve ganando esta carrera a la concejalía?
- Si, de todas maneras. Con el apoyo de todos es muy posible. La gente quiere tener una renovación de la política. Ya pasó de moda el discurso de los mismos de siempre y  hora de un cambio y que llegue gente joven. Eso es algo que me han dicho varias personas.