ENTREVISTA AS

"La llegada a Coquimbo la tomo como una revancha"

El central uruguayo arribó a la Cuarta Región en busca de una nueva oportunidad en el fútbol nacional: "No lo vi como una mala pasada en Palestino, pero quería volver a Chile".

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"La llegada a Coquimbo la tomo como una revancha"

Coquimbo Unido sumó varios refuerzos para esta nueva temporada, donde tendrán el desafío de lograr volver a Primera. Además de incorporar nombres de referentes como Esteban Paredes, Carlos Carmona y Jean Beasejour, sumó un central que ya tuvo pasos en el fútbol nacional: el uruguayo Sergio Felipe. El charrúa tendrá una nueva oportunidad en Chile, luego de que en Palestino finalizara contrato de manera anticipada.

"Mi representante me dijo que estaba Coquimbo como opción, que era un equipo que fue semifinalista de Copa Sudamericana, además de todos los nombres que estaban llegando. Todo esto me llamó la atención y la verdad yo quería volver a Chile, tomarlo como una revancha", señala el zaguero de 30 años.

- Esta revancha en Coquimbo,se da luego de su paso por Palestino...
- Sí, lo tomo como una revancha. No lo vi como una mala pasada lo de Palestino, ya que jugué 18 partidos, pero la gente me juzgó mucho por algún error, aún así, siento que no fue una mala pasada para mí. De los 18 partidos que jugué, tres fueron los menos buenos, después de eso creo que todo bien. Pero ya está, con esos tres errores la gente se agarró de eso para juzgarme mal.

- ¿Cómo se dio su salida? Todo fue muy repentino...
- Se fue Ivo Basay y los dirigentes querían a otros extranjeros. Tenían casi todo cerrado con Federico Anselmo. Y listo, me dijeron que me tenía que ir. En verdad me preguntaron si yo me quería ir y como no me iban a tener mucho en cuenta, decidí irme.

- ¿Siente que le dio la espalda el club con todas las críticas recibidas?
- Puede ser que sí. Justo se da el gol en contra con Católica, que significó también la salida de Ivo Basay, y con eso siento que la agarró conmigo algún dirigente. Quizás por eso se pudo dar mi salida.

- Se fue de Palestino cuando todavía quedaba casi todo un semestre por jugar. ¿Cómo se mantuvo entrenando durante ese tiempo?
-Volví a Uruguay y me fui a entrenar a Danubio, mi antiguo club. Lamentablemente no hubo periodo de pases, si no me hubiese quedado con ellos. Pero estuve entrenando ahí, me abrieron la puerta. Gracias a Dios, esos meses que estuve sin actividad, logré estar en un equipo que me mantuvo muy bien.

Su llegada a Coquimbo Unido

- ¿Y cómo va su experiencia en su nuevo club?
- Bien, todo bien. La verdad es que la gente del club es divina. Es un equipo que tiene todas las estructuras de primera calidad. Me asombró para bien junto con la linda ciudad y sus playas. La gente además me recibió muy bien, así es que estoy feliz.

- ¿Qué objetivos tiene ahora en esta nueva temporada?
- La idea es jugar lo máximo posible y tratar de ascender. Creo que somos el equipo a vencer en la Primera B. Nos armamos bien, se trabajaba muy bien acá y el objetivo de todos es subir, jugar donde sea para sumar.

- Coquimbo anunció jugadores como Paredes, Carmona y Beausejour. ¿Esto fue un incentivo para llegar al equipo?
- Yo creo que sí. Eso igual me llamó la atención, pero quizás si ellos no hubiesen llegado, yo firmaba igual en Coquimbo porque quería volver a Chile. Pero está el desafío del club y es bueno poder jugar con esos jugadores de clase A.

- De todos modos, usted ya tuvo la oportunidad de jugar con Luis Jiménez, que es un jugador de larga trayectoria. Ahora está con estos tres futbolistas que también tienen un gran recorrido como profesional ¿Qué sensación tiene al tener esta oportunidad?
- A pesar de que soy un jugador grande, trato de aprender de ellos. Son futbolistas de tremenda trayectoria y conocidos en el medio, en el mundo. Trato de escuchar y aprender de ellos. Creo que van a venir cosas buenas de ellos para el equipo, sin duda.

- ¿Se ve una especie de liderazgo por parte de alguno de estos jugadores?
- No, para nada. Son súper humildes. Cuando tienen que hablar, lo hacen. Pero son muy humildes y eso me sorprendió para bien. Un agrado total.