¿Qué podemos esperar de Colo Colo en el 2021?

Seguramente, en Colo Colo tienen la película bastante clara. Aunque esto es fútbol y muchas veces lo impredecible golpea con fuerza, bajo ningún punto de vista en 2021 pueden repetir, o siquiera acercarse, a la mala campaña de la temporada pasada. Contra Universidad de Concepción, los albos terminaron pidiendo la hora en el Fiscal de Talca para, de una vez por todas, respirar con alivio y escapar definitivamente del descenso. 

Falta que Leonardo Gil sea oficializado en el Monumental, pero lo cierto es que hasta ahora el Cacique cuenta con cinco refuerzos, pues ya fueron presentados Juan Carlos Gaete, Felipe Fritz, Martín Rodríguez y Miiko Albornoz. En un momento la llegada de incorporaciones fue harto fluida y ahora último la cosa como que se frenó. Sin embargo, el DT Gustavo Quinteros insiste en que faltan aún por contratar un defensa central y también un centrodelantero. Que vayan a llegar es otro asunto.

Si finalmente se disputa la Supercopa, recién este domingo podremos ver en escena y de manera oficial la versión 2021 de Colo Colo. De todas maneras, el perfil futbolístico de los refuerzos y las fórmulas tácticas empleadas por Quinteros en los duelos de preparación evidentemente que dan algunas luces sobre la forma de juego que, en un comienzo, intentará poner en práctica el DT argentino-boliviano.

Lo primero que hicieron en el Monumental fue asegurar la presencia de dos de los punteros o extremos con un rendimiento continuo y destacado durante la temporada pasada (Gaete y Fritz). Por lo tanto, el mensaje es claro: el énfasis de los albos, en ataque, estará puesto en el accionar por los costados de la zona ofensiva. Además, a los recién llegados se les unen Gabriel Costa, Marcos Bolados y Pablo Solari, por lo que todo indica que, arriba en el Cacique, el fuerte estará por las puntas.

La incorporación de Rodríguez y el interés de Quinteros por alinearlo como único volante creativo, detrás del trío de ataque y por delante de la dupla de '6', también dice mucho en torno a lo que el DT pretende inicialmente en el mediocampo. Rodríguez es un hombre de juego directo y fluido (por eso funciona correctamente en la banda) y lo más seguro es que los albos apunten, claro, a un juego asociado en el sector, pero más expeditivo, lejos de la burocracia o desarrollo excesivo de hace poco. 

Más atrás en la cancha por su función de volante mixto, Gil es de una cuerda parecida. Posee buena técnica individual, pero lo suyo es el recorrido vertical constante, un productivo ida y vuelta, agregando a todo esto una alta cuota de intensidad. Las construcciones de juego "eternas" no son parte de su repertorio, de manera que la idea previa de un paso fluido por el mediocampo con el argentino-chileno también adquiere consistencia.

Por último, en la defensa el asunto también parece estar claro, pese a que supuestamente todavía podría llegar un central. Si esto no se concreta finalmente, el hombre clave en la última línea será Albornoz. Actúa de lateral izquierdo y zaguero por ese mismo sector, jugó sus buenos años en la Bundesliga y alternó en su momento en la Roja. Después de una etapa de adaptación, no debería tener problemas para responder en la liga chilena.

A la espera de la recuperación final de Matías Zaldivia (no va a ser fácil su retorno: el corte del tendón de Aquiles y la anterior rotura de ligamento cruzado son lesiones fregadas que exigen una puesta a punto cabal), la dupla Falcón-Albornoz no perece descabellada. Agresivo y presionante, el uruguayo va en busca del '9' rival' y lleva el equipo hacia adelante. En la cancha, el chileno-sueco es más ponderado, reflexivo y prudente. Juntos, y en una simbiosis precisa de acción y contemplación, pueden liderar una defensa que juegue y marque a la altura de lo que necesita Colo Colo.