AYUDA SOCIAL

La increíble historia de una hincha de Cobresal en Mozambique

Laura Rojas tiene 25 años y este 2021 viajó rumbo al país africano para ayudar a los niños de la zona a superar los traumas que el Ciclón Eloise les provocó.

La increíble historia de una hincha de Cobresal en Mozambique

El pasado lunes 22 de febrero, la profesora de Educación Física, Laura Rojas (25), se encontró en el Aeropuerto de Santiago con Matías Prado y Miguel Cuevas para comenzar un largo viaje con destino a Mozambique. Entre la ropa de su maleta de viaje, había dos cosas que no podían faltar: la polera de Fútbol Más, fundación asociada a la Unicef, y la camiseta de su querido Cobresal.

"Para mí, Cobresal es identidad con mis raíces y con mi familia. No hay nada más salvadoreño que este club. Me conecta con mi padre que falleció y estuvo mucho tiempo trabajando en la institución. Por eso llevo la camiseta, para estar conectada con mi hogar y sentir ese calor familiar a la distancia", aseguraba Laura Rojas antes de su llegada a suelo africano.

Luego de días de escalas y largos vuelos, Laura y sus acompañantes se instalaron en la provincia de Sofala. Pese a la diferencia horaria y el cansancio del viaje, se lograron adaptar rápidamente al clima, la cultura y un idioma totalmente distinto al que estaban acostumbrados.

Antes de su llegada, la población de Mozambique había sufrido hace unos meses la llegada del Ciclón Eloise, una tormenta tropical que afectó a cerca de 270 mil personas y que provocó que estas tuvieran que trasladarse a distintos asentamientos. Una historia ya conocida en los y las habitantes de la región, quienes han vivido en más de una ocasión este tipo de catástrofes y que, en 2019, con el Ciclón Idai sufrieron su peor momento histórico y un terrible saldo de más de 600 muertos.

LA EXPERIENCIA EN MOZAMBIQUE

Una vez en tierras africanas, el calor y la humedad del lugar se volvieron un detalle y Laura comenzó a preparar sus labores junto al equipo de trabajo. Intervenciones a doble jornada y sesiones de lunes a sábado, para desarrollar un programa de emergencia que en solo tres semanas buscaría llegar a cerca de 3 mil niños y niñas con más de 100 sesiones sociodeportivas.

De esa manera, con silbato y balón en mano, comenzó a liderar las clases. Y entre la multitud de niños y niñas disfrutando de la clase, la camiseta de su querido Cobresal no podía estar ausente y llamó la atención de los pequeños y pequeñas que le consultaban por el equipo.

Al usar la camiseta en las intervenciones, siento mucho orgullo de ser de donde soy. Pero ese orgullo también trae una tremenda responsabilidad de representar a muchas familias que han vivido en el campamento minero, y que además lo recuerdan con mucha nostalgia al tener que irse y dejar atrás tanto amor a esa tierra”, comenta Rojas, desde la habitación de su hogar temporal ubicado en Guara-Guara.

Un programa de ayuda social que tendrá a la hincha cobresalina como protagonista por tres semanas, con un viaje que no estaba en sus planes y en el que debió adaptarse rápidamente a un país que no conocía, pero que tal como ella misma explica, “el idioma, la cultura y las condiciones del terreno pueden ser adversidades constantes, pero el juego y el fútbol son idiomas universales. Y cuando la Tarjeta Verde se incorpora al lenguaje, las comunidades siempre van a vibrar con ella”.

El 24 de marzo, Laura Rojas comenzará el viaje de retorno a la Región de Atacama, pero la pelota seguirá dando vueltas en tierras africanas al menos por seis meses más, debido a la capacitación a tres profesores mozambiqueños que guiarán el programa. La fundación chilena realizó su primera intervención en Mozambique y, gracias a Laura, los niños y niñas de Guara-Guara conocieron el temple minero del Club de Deportes Cobresal.