SUPERCLÁSICO

El rotundo cambio de Colo Colo

Los albos llegan al duelo contra la U con una imagen totalmente distinta a la del 2020 y su transformación futbolística se sustenta en 5 importantes pilares de juego.

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Colo Colo obtuvo la segunda victoria del 2021 ante Everton en Viña del Mar y escaló al cuarto lugar de la tabla de posiciones con miras al Superclásico ante Universidad de Chile, en el estadio Monumental. El elenco dirigido por Gustavo Quinteros vive un panorama distinto al de la temporada 2020 que estuvo marcada, hasta el minuto final, por evitar el descenso. Hoy, el Cacique es otro equipo, con comportamientos de juego eficientes, y la esperanza es nuevamente disputar los primeros lugares.

Los dos triunfos y el empate que registra la escuadra en el Campeonato 2021 no han sido casualidad. Al contrario, fueron producto de un funcionamiento colectivo -sobre todo en ataque- que lo ha convertido en una oncena que domina y logra trasladar al marcador esa supremacía. Hasta ahora, lo consigue solo por momentos de los partidos, pero igual es un importante avance en vista de lo acontecido anteriormente. El análisis del Colo Colo actual arroja que esta transformación es producto de cinco emergentes contenidos de juego.

Nuevo sistema

Los albos hoy emplean el sistema de juego 1-4-4-2 y la nueva propuesta posicional de Quinteros va dando buenos resultados. Atrás parece haber quedado la etapa en que el DT se mostró 'prisionero' de los esquemas 1-4-2-1-3 y 1-4-1-2-3, sin que el paso de un sistema al otro significara una mejoría en términos futbolísticos. La impresión actual es que Colo Colo se distribuye en la cancha de acuerdo a los rasgos del plantel 2021, que se caracteriza por la presencia de varios hombres para el juego por los costados y sin la presencia de un '10' real ni de volantes mixtos trascendentes.

Otro ritmo de juego

Cumplidas cuatro fechas del Campeonato 2021, no cabe ninguna duda de que el Cacique actúa hoy a otra velocidad. La impronta de los albos es la un equipo ágil, de comportamientos dinámicos para avanzar y retroceder en el el campo de juego, lo que lo transforma en un oponente difícil para cualquier rival. Así, por ejemplo, superó a Everton en el Sausalito, atacando y defendiendo con rapidez para anotar en el momento justo del partido y no ser sorprendido mal organizado en la última línea. Seguramente, la drástica reducción del promedio de edad del plantel guarda mucha relación con la intensidad distinta que hoy muestra el Cacique.

Externos gravitantes

En general, el nivel de juego de quienes han actuado en lo que va del torneo ha sido parejo, sin grandes lucimientos. No obstante, el rol desempeñado por Gabriel Costa y Martín Rodríguez, desde el punto de vista táctico, no ha pasado inadvertido. En el 1-4-4-2 empleado con éxito hasta ahora por Quinteros, ambos son los volantes externos y su labor se ha vuelto trascendente por el énfasis puesto en una de las requisitorias: los desplazamientos desde el costado hacia el centro durante la fase más relevante de la construcción de juego. Tanto el chileno como el peruano-uruguayo no permanecen fijos junto a la línea de banda (es solo la ubicación para iniciar el ataque y cuando el rival domina y todos deben defender), ya que se centralizan para interactuar con la dupla de ataque (Marcos Bolados e Iván Morales), modificando las referencias de marca para el rival y conformando una especie de doble '10' en busca de los atacantes o de la propia opción de anotar.   

Defensa avanzada

Todavía queda pendiente en el cuadro conducido por Quinteros exhibir mayor seguridad en la protección de la portería de Brayan Cortés. En cada partido, a Colo Colo le llegaron con peligro, pero el arquero respondió con atajadas puntuales de gran nivel, tal como ocurrió contra Cobresal en El Salvador (triunfo por 2-1). Sin embargo, lo que hoy sí resulta evidente es el posicionamiento más adelantado de la última línea. Regularmente, los defensas cumplen con su labor cerca de la línea de la mitad de la cancha, lo que es clave para respaldar las maniobras de ataque e impedir, en caso de pérdida del balón, los avances rápidos del rival. Contar con zagueros ágiles y veloces (Felipe Campos, Daniel Gutiérrez y Matías Zaldivia), junto a laterales con idéntico perfil (Jeyson Roja y Gabriel Suazo) ha sido clave en este diseño defensivo.   

Doble '6' trascendente

Aunque hubo hasta ahora bastante rotación en la conformación de la dupla de volantes centrales, este sector del mediocampo ha sido vital en el desempeño de los albos. Los titulares son Leonardo Gil y César Fuentes, pero el aporte de Bryan Soto también debe ser consignado. Sin el un '10' por delante de ellos, al fútbol debe surgir -sobre todo en la fase de iniciación del juego- desde ambos '6' y lo han hecho con eficiencia. Las conexiones con la última línea son fluidas y dinámicas para hacer subir el balón y uno de ellos (regularmente Gil) se 'suelta' para agregarse al bloque ofensivo y trascender en el juego de combinaciones. Son la fuente de fútbol en el eje de la cacha cuando la labor de los externos (Costa y Rodríguez) decae por efectos del trámite del partido.