UNIVERSIDAD CATÓLICA

La apuesta táctica que dio vida a Poyet y a la UC en la Copa

Por la ausencia a última hora de Rebolledo, el DT hizo un cambio de esquema que le resultó a la perfección y, que incluso, podría replicar en el futuro.

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Gustavo Poyet dio un gran paso como DT de Universidad Católica. Fue el primer entrenador cruzado en clasificar al equipo chileno a octavos de la Copa Libertadores luego de 10 años de espera. Y lo hizo con una apuesta arriesgada, pero muy efectiva. Por la ausencia de Raimundo Rebolledo, el entrenador uruguayo se la jugó con un cambio de esquema que le resultó a la perfección. ¿Qué tuvo que hacer? Aquí lo explicamos. 

Con la presencia de Rebolledo, Católica presentaría su típico dibujo de 1-4-3-3, con Marcelino Núñez siendo improvisado como puntero derecho para acompañar a a Diego Valencia y Edson Puch, pero un malestar de última hora de 'Catuto' obligó a Poyet a pensar en otra cosa. ¿Qué fue lo que decidió el uruguayo? Agregar un central más, para formar una línea de tres en el fondo, prescindir de un delantero y poblar el mediocampo. Y la jugada le salió notable.

Entonces, sin Rebolledo, ¿cómo se paró la UC? Sebastián Pérez fue el arquero; Tomás Asta-Buruaga (reemplazante de 'Catuto'), Branco Ampuero y Valber Huerta fueron los zagueros; Marcelino Núñez y Juan Cornejo fueron carrileros, Luciano Aued e Ignacio Saavedra completaron el mediocampo para dejar como enlace a Juan Leiva, quien, en el primer tiempo, fue el volante más cercano a los delanteros Diego Valencia y Edson Puch. Es decir, un 1-3-4-1-2 ó 1-3-5-2 cuando Leiva pasó a ser un interior más en el complemento.

Pero, ¿por qué fue tan buena la acción de Poyet? Primero, porque con Asta-Buruaga generó una ayuda extra para Marcelino, quien no está acostumbrado del todo a jugar como lateral. Lo mismo pasó con Huerta un poco más abierto cubriendo la espalda de Juan Cornejo, quien también fue importante a la hora de los duelos.

Sin ir más lejos, pasó algo muy marcado con el zurdo. Si el balón estaba por el otro costado de la cancha, Cornejo tomaba al extremo Neyder Moreno y Huerta se cerraba para estar más cerca de Ampuero y Asta-Buruaga y así tapar espacios para la llegada por sorpresa de algún volante colombiano. Pero cuando la pelota llegaba a su sector, Cornejo inmediatamente se desentendía de esa marca porque él subía unos metros para frenar la subida del lateral Yerson Candelo y era Huerta quien se quedaba pendiente de Moreno. ¿Resultado? Muy poco peligro generado por el tándem Moreno-Candelo.

Por otro lado, dicho esquema protegió mucho mejor a Ignacio Saavedra. Para él, tener a tres o incluso cuatro compañeros cerca (cuando Leiva retrocedía), lo hacía mantenerse en el eje y no tener que salir a cubrir espacios dejados por sus socios del mediocampo que le permitiese a Atlético Nacional encontrar lugares descubiertos por la salida a las bandas del volante.

Este dibujo también pareció beneficiar a Luciano Aued, porque con el esquema 1-4-3-3, debía recorrer más espacios de la cancha por ser menos jugadores cubriendo el ancho del mediocampo, pero en su sector tenía a Juan Cornejo quien le achicaba el territorio hacia el costado por el cual debía moverse.

Además, tanto Edson Puch como Diego Valencia encontraron libertades de acción al ser solo dos delanteros y no tres como acostumbra a jugar Católica. Como podían intercambiar posiciones, aquello generaba confusiones en la zaga de Atlético Nacional, porque se perdían las referencias de marca y a veces quedaban dudas sobre qué jugador tomaba a uno u a otro.

"Fue un día complicado. Como bien saben, se decidió que 'Catuto' (Rebolledo) no fuera parte del partido y fue sobre el final. Tuvimos que hacer ajustes, y el equipo reaccionó y se adaptó de una manera tremenda", dijo Poyet tras el partido. Y vaya que respondieron.

Ahora queda la duda acerca de si volverá a su esquema habitual que ha dejado dudas durante su etapa en San Carlos de Apoquindo o si buscará repetir lo que hizo contra Nacional de Medellín. Por lo pronto, sus jugadores le demostraron que puede ser una opción muy válida con miras al futuro.