Resiste, Maripán

No quería más guerra Guillermo Maripán una vez que terminó el partido de Chile contra Bolivia en San Carlos de Apoquindo. Los dos goles que recibió la Roja, en la doble fecha de Eliminatorias que incluyó también el duelo ante Argentina, fueron por penales sancionados al zaguero del Mónaco de Francia. Después del arquero, los centrales son también quienes más riesgos corren en un equipo: al más mínimo error todo se puede malograr. Incluso, si el rival cruzó los dedos, durante todo el partido, para no recibir una goleada, jamás tiró un córner, ni siquiera hizo transpirar a Claudio Bravo con una volada y solo atinó a correr toda la noche a la siga del balón con la quimera de recuperarlo. Así es el fútbol no más y por mucho que estrilemos nada va a cambiar el empate.

En la Roja, ahora, tienen que hacer rápido los análisis respectivos, sacar conclusiones pronto y poner el foco en lo que viene hacia adelante. No hay que seguir lamentándose y lo mismo, por supuesto, tiene que hacer Maripán. Los expertos en todo de las redes sociales seguramente están exigiendo el destierro del ex UC desde Juan Pinto Durán. Para ellos, es seguro que hoy el posible reemplazante del zaguero sea ya casi como Elías Figueroa en su mejor momento en el Inter de Porto Alegre y en la Selección. Así opera el negocio: nadie mensajea algo para que no sea leído o visto. Hay que hablar duro, fuerte (¿gritar?), impactar, aunque lo dicho tenga cero asidero.

Al zaguero del Mónaco nadie le regaló nada, lo suyo es meritocracia absoluta. De hecho, en un momento en la UC no le tenían mucha fe en la etapa formativa, pero paulatinamente superó al resto y se ganó un lugar en el plantel profesional. Luego, en Primera División pasó lo mismo, se convirtió en titular indiscutido con Mario Salas en la banca y dio el salto a España y posteriormente a la liga francesa. En La Roja, el asunto fue similar. Logró un espacio cuando Reinaldo Rueda intentó innovar con la variante de zagueros altos y fornidos, como línea de acción propia del DT y también como búsqueda del recambio para el histórico y ganador binomio Medel-Jara.

Lo de Maripán jamás ha sido llegar y empezar a andar bien en la cancha inmediatamente. Le pasó ahora último en Francia. Estuvo fuera del equipo durante el inicio de la temporada, pero volvió a tener una oportunidad y no salió más del equipo. Cerró el año en el Mónaco de titular indiscutido y con un importante registro de cinco goles. El ex UC tiene clara la película de que lo suyo es pelearla día a día. ¿Por qué iba ser distinto en la Selección?

Una vez superada la amargura del inverosímil empate contra Bolivia (hacía años que Chile no era tan superior en el terreno de juego), una cosa volverá a estar clara: a la espera de lo que pase con Paulo Díaz, la primera opción para ser el acompañante de Gary Medel en el centro de la defensa debe seguir siendo Maripán. Esto en el caso de que Martín Lasarte opte por volver a la línea de cuatro. Sin embargo, con la inclusión de Francisco Sierralta se abrió una interesante posibilidad de que Chile, de aquí para adelante, se organice con un trío de centrales. Claro, la exigencia no fue la máxima de Sudamérica, pero el tridente de ex cruzados se vio firme, presionando bien arriba, coordinado en las acciones de achique y cobertura y con Medel plástico para cubrirles las espaldas a sus acompañantes.

Puede ser un contexto táctico para que Maripán vaya profundizando su condición de titular en la Roja. Con dos hombres en el respaldo defensivo (uno de ellos marcadamente de líbero), un zaguero en línea de tres se siente más 'apañado', por una cuestión básica: la pega ya no solo le corresponde a dos hombres. También será la oportunidad para que Medel les vaya entregando el testimonio, en la misma cancha y en plena competencia, a quienes se perfilan como próximos centrales de Chile: el propio Maripán, Sierralta, Díaz, Enzo Roco, Sebastián Vegas y Benjamín Kuscevic.