COPA AMÉRICA

Ben Brereton, el protegido: los detalles de su tarde inolvidable

Con la camiseta número 22, el delantero jugó su primer encuentro con la Selección. Recibió instrucciones con una carpeta y demostró personalidad frente a la Argentina de Lionel Messi.

Rio de Janeiro

Cuando salió del hotel de la Roja y observó a los hinchas que esperaban para despedirse de sus ídolos, Ben Brereton sabía que ante Argentina podría tener una oportunidad. Eran las 14:30 horas y el delantero de 22 años ya vivía una jornada especial. Martín Lasarte había adelantado que el futbolista estaba en condiciones de jugar: "Su momento está llegando", dijo un día antes del encuentro. El jugador tuvo su debut y dejó una imagen muy positiva.

El momento definitivo partió cuando faltaban alrededor de 15 minutos para terminar el encuentro. César Pinares ya estaba vestido para anunciar el cambio y Lasarte miró al resto de los suplentes que trabajaban a un costado de la banca chilena. El uruguayo gritó: “Ben”. El jugador no dudó y corrió rápidamente a sacarse el peto de entrenamiento. Finalmente, después de una larga espera, se ponía la camiseta de la Selección. El país de su madre.

Brereton se arregló las calcetas y se incorporó a la conversación de Lasarte con Pinares. Ahora, eran dos cambios. Roberto Navajas, preparador de arqueros de la Roja, le dio un golpe en la espalda como apoyo. Sebastián Eguren llevó una carpeta y le explicó los movimientos que debía hacer. Pinares complementaba con señas y Brereton respondía con gestos.

Brereton, a segundos de ingresar a la cancha.

Brereton, a la cancha por primera vez

En solo segundos, el futbolista estaba al borde del terreno. El juez levantó el tablero y el '22' se acercaba cada vez más al sueño. Eduardo Vargas, que salió por Pinares, le dio la mano al nacido en Inglaterra. Palacios, a quién reemplazó, también. El jugador entró y se fue directamente a la punta. Y en pocos minutos, con el ingreso de Tomás Alarcón y el retroceso de Jean Meneses, Brereton era el único delantero de la Roja.

Pese a la difícil misión, el joven atacante destacó: corrió, encontró espacios, se esforzó y se conectó con sus compañeros. Cuando presionó a Nahuel Molina y recuperó un balón, Claudio Bravo lo aplaudió. La banca, igual. El futbolista también despejó un tiro libre de Lionel Messi y se anticipó a la estrella del Barcelona en la jugada siguiente. En esa misma, Brereton asistió a Jean Meneses en un contragolpe, pero el jugador de León falló en el centro.

Brereton fue protagonista hasta los últimos segundos de la jornada. Cuando ya transcurrían dos minutos de tiempo agregado, metió la cabeza en el área de Chile para evitar el peligro. El jugador colaboraba en defensa, pero también generaba peligro en el ataque: a falta de segundos para el pitazo, el delantero encaró, eludió a dos jugadores y perdió el balón justo antes de rematar. Lasarte volvió a aplaudir. La personalidad generaba buenas sensaciones.

El entrenador había explicado la ausencia del jugador en Eliminatorias: "No queremos quemarlo", dijo. Así como el cuerpo técnico se enfocaba en protegerlo, Brereton también recibía la ayuda de sus compañeros. Le enseñaban palabras en español, le sacaban sonrisas y trabajaban para lograr una adaptación. Los jugadores que hablan inglés ayudaban.

Con sudor en su rostro, producto del sacrificio, Brereton saludó a cada uno de sus compañeros. Caminó junto a Pablo Galdames, Guillermo Maripán, Eugenio Mena, Mauricio Isla, César Pinares y Claudio Bravo. Como uno más. Él quedó feliz con su primera tarde en cancha: "Es un orgullo y un gran honor hacer mi debut en la Roja, en Copa América", escribió. Fue un día imborrable, y con Lionel Messi como rival

Brereton se ubica en el ataque de Chile.