Un salto hacia el bienestar mental

“Sentí qué llevaba el peso del mundo sobre mis hombros. Somos seres humanos y nadie es perfecto. Espero que esta sea una experiencia de toma de conciencia” declaraba a la cadena estadounidense NBC el ex nadador Michael Phelps, condecorado con 23 medallas de oro en su carrera deportiva, sobre la decisión de Simone Biles de abandonar la final por equipos por motivos de salud mental.

La gimnasta cinco veces campeona olímpica Nadia Comaneci no quiso restarse de lo ocurrido con Biles, señalando a la cadena CNN: “Entre más medallas tengas, cuando regresas, la mochila se torna más pesada. Existe mucha presión, porque quieres hacer lo mejor para ti y no para los demás, quienes esperan algo más allá de lo que puedes entregar”, haciendo mención al alto costo que deben asumir los deportistas de elite en responder a las altas expectativas cuando pasan a ser consideradas “figuras” dentro de la historia de los Juegos Olímpicos.

Hoy por la tarde de Tokio, nos enteramos de la noticia de que Simone Biles habría decidido retirarse de una nueva final, esta vez del all around individual a disputarse el Jueves 29 de Julio, no pudiendo de esta forma defender su título olímpico logrado en Río 2016. Los motivos apuntan nuevamente en su intención de velar por su salud mental, recibiendo el respaldo irrestricto del equipo estadounidense de gimnasia.

Muchos nos preguntamos: ¿Qué pasa realmente con Simone Biles?. ¿Logrará presentarse a competir en las finales individuales de la próxima semana? Aún es muy prematuro decirlo, pero existe la certeza que su decisión ha sido la más correcta para sí misma. Por una parte, existiría una presión cognitiva, según la percepción que Biles tiene al buscar responder a las expectativas de éxito del medio, pudiendo interpretarlo no solo como una competencia, sino más bien como el hecho de tener que sos-tener al mundo entero sobre sus hombros y de sentirse incapaz de poder subir al suelo para competir, según lo referido por la atleta.

Todos los pensamientos que pudiese estar teniendo Biles, como bien expresó en su disputa de pelear mentalmente contra sus propios demonios, posiblemente provoque en ella una emoción de índole negativa, la causal podría ser la causa de la pérdida de su expresión de alegría en sus performance, así como también el motivo de la falta de disfrute que habría señalado en conferencia de prensa posterior a la competición por equipos en Tokio.

Biles antes de ser deportista es persona. Manifiesta sentimientos tan propios del ser humano y de los cuales tuvo el coraje de trasparentarlos al mundo entero, al igual que cuando tiempo atrás reveló la negligencia familiar vivida durante su primera infancia, así como también cuando se hizo parte de la acusación por abuso sexual de parte del médico del equipo norteamericano Larry Nassar, en el 2018.

Simon Biles siempre ha mostrado la fuerza de voluntad de no darse por vencida ante la adversidad, destacando su entrega y máximo compromiso con la gimnasia que tantas alegrías le ha traído, pero que esta vez ha preferido hacer un alto a su mayor pasión, para conectarse con la motivación más esencial del ser humano: la necesidad psicológica del bienestar y de la salud mental, dejando un mensaje de reflexión a toda la humanidad.