Entrevista As

"Es difícil que vuelvas a jugar": la dura ruta de una ex joya alba que lucha en el Ascenso

Juan Gutiérrez despuntó en las inferiores de Colo Colo, pero la mala fortuna se ensañó con él. Debió partir de cero en Tercera y luego estuvo dos años sin jugar.

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"Es difícil que vuelvas a jugar": la dura ruta de una ex joya alba que lucha en el Ascenso

Juan Gutiérrez (31) hoy juega en Temuco, pero hace unos años tenía todo para ser figura de Colo Colo. En las inferiores era comparado con David Pizarro y su paso al primer equipo parecía solo un trámite más. Sin embargo, de un momento a otro todo cambió.

"Le ganamos la final de juveniles a la U en el 2008 y me iban a hacer contrato, pero tuve que operarme de meniscos. Gualberto (Jara) me había dicho que me dejarían, pero con esto se cayó todo. Terminé mi etapa en juvenil y me dieron el pase. Quedé ahí dando vueltas", recuerda en diálogo con As.

Después de eso vendría una dura etapa. Colo Colo ya era parte del pasado y el sueño de debutar en el Cacique, algo que en algún momento parecía cercano, se esfumó por completo.

"Primero se me acercó Hugo González y me dijo 'lo lamento, pero te puedo ayudar para que vayas a Deportes La Pintana'. Le agradecí, pero le dije que yo lo vería. Ahí me llamó Camilo Hurtado, un amigo, y me planteó que fuéramos a probarnos a Barnechea'. ¡Yo no tenía idea dónde quedaba eso! Llegamos y estaba Nelson Soto de DT. Me fue bien a mi, pero no a mi amigo y le dije que no me quedaría, porque la idea era que estuviéramos juntos. Él me insistió, lo pensé y me quedé . Fue difícil, era en el estadio viejo, había una ducha para 30 compañeros y a veces con agua helada. Y yo venía de Colo Colo donde teníamos de todo".

- Ahí el equipo estaba en la tercera categoría y luego llegó Mario Salas, ¿cómo impactó la llegada del DT?
- Recuerdo que nos juntó a todos y nadie lo conocía como entrenador. Nos dice 'si tengo que entrenar con tres lo voy a hacer', se enojó y se fue. En ese tiempo solo teníamos contrato de palabra y si querían nos pagaban. Nos quedamos mirando y dijimos 'ya vamos a entrenar no más'. Ahí empezamos a ganar, clasificamos a la liguilla, les ganamos a todos y salimos campeones. Estaba Pato Rubio y fue muy lindo. Ahí el profe nos dejó a todos para la B y casi subimos a Primera, pero perdimos con Ñublense y después con Cobresal. Ahí se desarmó el equipo.

- ¿Es verdad que por su buen nivel tuvo opciones de ir a la U de Sampaoli?
- Tuve opciones de la U, también O'Higgins, pero solo quedó en rumores. Al final fui a Ñublense. En específico lo de la U fue en el 2012. Lo que escuchaba era que el profe Sampaoli me quería en la U, que me había visto.

La lesión que puso en riesgo su carrera

- En el 2013 sufrió una grave lesión que casi truncó su carrera, ¿cómo fue esa etapa?
- Me corté el ligamento cruzado medial y el menisco. Antes de la operación el doctor me dice 'es muy difícil que vuelvas a jugar. Esta lesión pasa muy pocas veces y cuando ha ocurrido no han vuelto a la actividad. Me dejó en silencio. Fui con mi pareja, nos miramos y se nos cayeron las lágrimas. Hasta tuve que ir a un sicólogo.

- ¿Y qué pasó después?
- Tras la operación no veía mejoras y me tuvieron que meter a pabellón otras tres veces. Ahí, solo en mi pieza, lloraba y creía que el doctor tenía razón. Mi familia me daba apoyo y fue muy difícil, pero gracias Dios pude salir adelante y volver a lo que amo. La gente de la Clínica Meds se portó muy bien, lo mismo el doctor que me dijo que no volvería jugar. Todo esto me hizo fuerte y ahora trato de disfrutar, vivo el fútbol de otra manera.

- Hoy está en Temuco tras pasar por Primera con Cobresal, ¿cómo ve las chances de regresar a la máxima categoría?
- Estamos bastante bien, en los puestos de arriba y en lo personal me he sentido bastante bien, porque estoy jugando bastante. En Cobresal a veces jugaba y a veces no. En la B hay más roce, es más difícil, hay menos espacio y uno siempre quiere estar en Primera, es más vitrina y trabajo para eso. ¿Revancha en Colo Colo? Feliz me iría, pero uno igual se pone a pensar y sabe que es difícil que me llamen.