Chile 0 - Brasil 1

La hostil noche de Neymar partió temprano: gestos, peleas y reacción del público

El delantero brasileño fue protagonista desde que su nombre se escuchó en los altoparlantes del Monumental. El cierre incluyó una discusión con hinchas.

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El partido entre Chile y Brasil aún no comenzaba y el público ya había dejado claro quién era el principal adversario de la noche: Neymar. Cuando se anunciaron las formaciones en los altoparlantes del Monumental, los hinchas explotaron. Si Arturo Vidal fue el más ovacionado de la Roja, el futbolista del PSG fue el más reprobado de la visita. Pifias y gritos que se multiplicaron en distintos sectores, y que adelantaron una despedida hostil.

Los silbidos se repetían en cada jugada del ex Barcelona. Especialmente, cuando el jugador se acercaba con peligro al arco de Claudio Bravo. Sin embargo, la presión subió de nivel en la mitad del primer tiempo: "Chup..., Neymar", cantaron miles de personas en Macul, después de una infracción a Charles Aránguiz. El insulto sacó risas en varios presentes.

El complemento fue mucho más tenso, pues la enemistad también pasó a la cancha. Una falta de Neymar en mitad de cancha provocó el enojo de Arturo Vidal, con quien ya había tenido un cruce en la Copa América. El volante de Inter se paró rápidamente y empujó al brasileño, quien le intentaba hablar. Cuando Vidal se apartó, Neymar lo siguió.

Aunque esa situación no empeoró, Neymar volvió a chocar con los jugadores de la Roja más tarde. Cuando faltaban diez minutos para el final del tiempo reglamentario, el futbolista inició una larga discusión con Guillermo Maripán. Gary Medel intentó separar, pero también se molestó. El brasileño parecía exaltado. La intimidación de los espectadores, que bajaban de las tribunas especialmente para insultarlo en cada tiro de esquina, tenía a Neymar muy incómodo en el Monumental.

Su juego tampoco era desequilibrante. El gran nivel de los defensas y mediocampistas chilenos opacó a Neymar. Tanto así, que cuando transcurrían dos minutos de tiempo agregado, el brasileño encabezó un contragolpe fallido: fue interrumpido por el propio Maripán. El jugador del Mónaco corrió tan rápido como su rival para enviar al balón al lateral.

La pelea entre ambos futbolistas continuó con pechazos dos minutos después y se extendió después del pitazo. Jugadores y miembros de la delegación brasileña tuvieron que intervenir para separar a Neymar, que estaba descontrolado. Después de empujar a un colaborador de Tite, el futbolista fue el primero en partir al túnel. Mientras caminaba, los fanáticos ubicados en el sector Arica le gritaban y lanzaban objetos a la cancha. El jugador respondió con gestos provocativos y se fue al camarín. Fue el cierre de una noche combativa.