ENTREVISTA AS

Atropello, amigo asesinado: la dura ruta del juvenil que se fue a Independiente del Valle

Yerald Pinilla de San Luis entrenará en la Sub 18 del cuadro de Sangolquí. Sus padres cuentan los sacrificios que han debido hacer.

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Atropello, amigo asesinado: la dura ruta del juvenil que se fue a Independiente del Valle
Familia Pinilla Leiva

Yerald Pinilla (17) es una de las grandes promesas de San Luis de Quillota. El delantero fue el primer jugador chileno categoría 2004 en debutar en el profesionalismo. Lo hizo el 17 de enero de 2021 ante Deportes Copiapó. Además, es el tercer jugador más joven de la historia de los quillotanos en estrenarse en el primer equipo. Esto, sumado a su nivel, le valieron ser seguido por Independiente del Valle de Ecuador, uno de los semilleros más grandes de Sudamérica, donde estará a prueba hasta mediados de diciembre.

Pero para conseguir esos logros, el joven de Cabildo tuvo que pasar por muchísimas cosas. Su madre Vanesa Leiva (dueña de casa) y su padre Miguel (operador de maquinarias en una minera) atienden a AS Chile emocionados. La primera frase de Leiva deja en claro el sentir de ambos. "Qué bonito que se pueda escribir sobre la vida de Yerald para poder incentivar a otros chicos, ya que este camino es de perseverancia, apoyo y mucho sacrificio", indica.

Las medallas y premios que ha ganado Yerald Pinilla con solo 17 años.

El llamado de Independiente del Valle

Tanto Miguel como Vanesa recuerdan como si hubiese pasado hace algunos minutos el día que supieron del interés del cuadro ecuatoriano por contar con su hijo en una prueba. "Después de un partido ante Colo Colo, le contamos de la posibilidad. Yerald siempre ha sido aperrado, yo le dije que si quería ir, que lo hiciera y él me dijo: 'Yo voy, mami'", rememora Leiva.

Desde el pasado sábado, Pinilla se instaló en Ecuador. Eso sí, no ha sido fácil para la familia. "Recién ayer (lunes) pudimos hablar con él. Allá tienen unas entradas de cargadores distintas, así que le tuvieron que conseguir una", cuenta el padre de Pinilla.

¿Cómo fue la previa? "Muy complicada, porque era la primera vez que Yerald viajaba en avión. Para él y para nosotros ha sido un desafío. A nosotros como padres nos generaba sensaciones encontradas: estábamos muy contentos cuando supimos de la noticia, pero a la vez con miedo por no saber con lo que se iba a encontrar", explica Leiva.

Yerald Pinilla, en una de sus primeras fotos con un balón de fútbol.

"Recién el día que lo fuimos a dejar, conocimos el aeropuerto. No podíamos creer lo gigante que es. Nosotros siempre hemos sido de bus y auto. De hecho, en la vuelta nos perdimos", cuenta entre risas su padre Miguel.

Un viaje a los orígenes de Yerald Pinilla

Todo parte en la Población Bellavista de Cabildo. "Queda arriba, en el cerro", dice Miguel Pinilla. Yerald, tercero de cuatro hermanos (Miguel, Yorkahef y Yohan son los otros), se crió en la cancha de Bellavista, que está al lado de su casa.

Cabildo es una comuna demasiado futbolizada. Tanto que sus habitantes vibran con su selección local. "Hemos sido campeones dos veces de Chile", dice orgulloso Miguel Pinilla. En este contexto creció Yerald. Con muchos niños de su edad jugando a la pelota, pero sin tener una escuela de fútbol que les enseñara. Eso hasta que su padre, junto a unos amigos y vecinos, montaron una en la población.

"Empezaron a hacer partidos con otras escuelas, hasta que llegó un día un veedor de Universidad Católica que lo llevó a una prueba. Quedó, pero había un gran problema...", comenta Leiva.

El inicio del sacrificio

Vanesa acompañaba siempre a su hijo en un viaje eterno desde Cabildo hasta San Carlos de Apoquindo. "Su entrenamiento terminaba a las ocho de la tarde. No teníamos bus de vuelta. Quedamos como tres veces botados en La Calera y mi marido o algún papá de un compañero de él, nos tenían que ir a buscar", expresa la madre del joven futbolista.

"A veces comíamos cuando podíamos, porque teníamos que correr para no perder los buses", agrega.

Eso desembocó en que dejara de ir a la UC. Yerald probó suerte en Santiago Wanderers, pero no quedó. Ahí apareció San Luis de Quillota.

"La escuela del barrio hizo un amistoso con ellos. Mi marido dice que no sabe lo que le vio el 'profe' (Jonathan Orellana), porque ese día jugó muy mal", cuenta Leiva riendo.

La cancha de la Población Bellavista, donde Yerald Pinilla dio sus primeros pasos en el fútbol.

Lo cierto es que quedó. Tan contentos estaban en San Luis, que Yerald, a partir de la Sub 11, apareció en los registros del club. Pero no todo fue bello en esa etapa.

"Fue duro. Nuestro hijo más chiquitito tenía cuatro años, los más grandes estaban estudiando, el trabajo de mi marido no era muy bueno y Yerald tenía que estar tres horas en un bus para ir a entrenar... Las lucas a veces no las teníamos. Él a veces tragaba y tenía que salir corriendo para no perder el bus. Si eso pasaba, también perdía un día de entrenar", comenta Vanesa. 

"Vendíamos empanadas, él llevaba queques o turrones para vender a los profes en el colegio. Sabía que vender queques significaba pasajes para dos días. A veces había auxiliares buena onda que le cobraban $1.500 y otros le cobraban el pasaje entero que, ida y vuelta, salía siete mil pesos. Y eso todos los días. Además se venía parado todo el camino y cansado. Imagínese que costaba juntar la plata para él... era imposible acompañarlo todos los días. A los 12 años tuvo que aprender a viajar solito a Quillota", expresa.

- ¿Y apoyo extra tuvieron?
- La Municipalidad de Cabildo becó a los deportistas de excelencia. Yerald postuló tres veces y las tres veces se la dieron. Nos ayudó muchísimo.

Atropello tras entrenar y la muerte de un amigo en su barrio: los duros golpes que recibió Yerald Pinilla

Además de sacrificios, Yerald Pinilla se ha tenido que reponer a situaciones durísimas. Su madre las recuerda en AS. "Una vez lo atropellaron", manifiesta.

La situación fue así. "San Luis entrena en las afueras de Quillota, en una zona rural. Yerald iba caminando y una camioneta lo pasó a llevar. No hay vereda, entonces tenía que caminar por la calle no más", expone Leiva. Por suerte, no pasó a mayores.

"Tres veces quedó botado, una vez lo pilló una tormenta y tuvo que ir a buscarlo un 'profe' y refugiarlo en su casa", agrega.

Pero eso no ha sido lo más fuerte que le ha tocado vivir. Unas semanas antes de su viaje a Ecuador, perdió a uno de sus grandes amigos de la infancia, con los que compartía en su barrio.

Yerald Pinilla luce orgulloso la camiseta de Cabildo, la comuna en la que nació y se crió.

"Pasó hace dos semanas. Es una pena muy grande la que siento. Lo mataron en la plaza. Una semana antes, Yerald había estado con él... nos emociona porque es muy reciente. Justo antes de que él viaje, nos fuimos a despedir de su amigo al cementerio", dice Miguel.

"Lo afectó demasiado. Él estaba en Quillota y tenía que aparecer en el primer equipo nuevamente. El sentimiento de él era estar con su amigo. Pidió permiso y en el club lo entendieron. Fue una situación traumática, pero creo que le ayudó también para tomar fuerzas e ir a Ecuador", indica.

Pies en la tierra

"Lo único que le pedimos es que vaya paso a paso. Nosotros como familia no esperamos que lo contraten allá, sino que sea de experiencia para él, siempre con los pies en la tierra". La frase de Miguel Pinilla representa el sentir de la familia del joven Yerald. Saben que su hijo tiene condiciones, pero son conscientes que le queda un camino largo para hacerse un nombre en el fútbol.

Vanesa Leiva confiesa a AS lo que le gustaría que pasara con su hijo. "Mi sueño es que Yerald sea un ejemplo para los niños de su barrio. Me gustaría que mi hijo llegue arriba para que la cancha de tierra que hoy hay, él la empaste y así ayude a su barrio. No queremos que nos saque de la población, sino que sea alguien que ayude a otros niños a que tengan las oportunidades que él está teniendo en este momento", cierra.