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ENTREVISTA AS

Rayén Araya: “La decisión la tomamos como padres y la sostenemos como hinchas”

Lejos de sus trabajos en TV y radio, la periodista tiene una labor mucho más importante: ser mamá. Es ese rol el que la tiene fuertemente ligada al deporte: “Cuando las ves disfrutar, todo tiene sentido”.

Rayén Araya: “La decisión la tomamos como padres y la sostenemos como hinchas”

Rayén Araya está viviendo uno de sus mejores momentos televisivos. La periodista es panelista del exitoso programa “Juego Textual” (Canal 13), rostro de 13M (proyecto de la casa televisiva dedicado a las mujeres) y fue una de las protagonistas de la “Gala Noche Cero” del Festival de Viña del Mar 2023. Pero más allá de sus trabajos en TV y radio, la comunicadora tiene una labor mucho más importante: ser madre. Es ese rol el que la tiene ligada fuertemente con el deporte, pues sus hijas Isidora (11) y Agustina (7) practican hockey césped y fútbol.

Hace unas semanas, Rayén mostró emocionada las fotos de sus niñas en distintas canchas y dejó un profundo mensaje sobre lo lindo y también difícil que es ser mamá de dos pequeñas deportistas. Su texto en Instagram recibió aplausos de forma transversal y en diálogo con AS Chile quiso profundizar sobre el tema.

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El mundo de los deportes se abrió para ellas a través del fútbol femenino y cuando mi hija mayor entró al colegio, hace siete años, aún no era bien visto que las chicas lo jugaran. El colegio no tenía rama femenina y la opción fue el hockey. A partir de ahí esta disciplina se instaló en su corazón y luego en el de su hermana menor. Ellas dicen que el hockey implica una mayor dificultad por el uso de un implemento ajeno al cuerpo (el palo o chueca), algo muy distinto al dominio de los propios pies para el fútbol. Ellas coinciden en que se complementan ambos deportes muy bien. Hoy están en Sub 12 y Sub 8 del PWCC. Y por cierto, en otro colegio…”, señaló Rayén Araya.

- ¿Y lo del fútbol cómo nació?

- La Isi aprendió a caminar apoyada de una pelota de fútbol. El papá es súper futbolero y a todos en casa nos mueve como hinchas también. El es de la Católica y las idas al estadio no se hicieron esperar. Cuando llegó la Agus también se sumó. La escuelita del femenino de la Cato hace un trabajo hermoso, sobre todo desde la mirada del compañerismo y el respeto en cancha. Y bueno, quedé en desventaja en casa, son tres hinchas de la Cato y yo sola de la U (risas).

- Como mamá, ¿qué tan importante es que sus hijas hagan deportes? ¿Qué sientes que les aporta?

- Los deportes colectivos son clave en el aprendizaje del trabajo en equipo, del compañerismo y de visualizar metas que solo se logran cuando todas las piezas van al mismo tiempo. Esa es la principal lección, conlleva empatía por las compañeras y mucho compromiso. Como mamá me resulta vital por la formación que quiero inculcarles, pero es una decisión familiar, la tomamos como padres y la sostenemos como hinchas. Además, están todas las ventajas que el ejercicio físico conlleva. Pero principalmente es un punto de encuentro que compartimos como familia y eso es fantástico. Una pasión colectiva.

- ¿La idea de ellas es llegar a practicar esto profesionalmente o aún están muy chicas para decidir algo así?

- Yo creo que aún falta para eso, pero si así lo quisieran sería increíble. Admiran a varias jugadoras, tanto de las Diablas -donde hay chicas del mismo club en que entrenan- como de la Roja femenina y de la selección estadounidense. Antonia Morales, Carla Guerrero y Alex Morgan, respectivamente, hacen una diferencia para ellas, son ejemplos reales que se vuelven inspiración. Y si la formación sirve para que el deporte sea parte de sus vidas, ya sea en la búsqueda de salud y/o diversión, me quedo completamente con la sensación de “misión cumplida”.

- En Instagram comentaba que para los padres también hay una responsabilidad grande, porque hay que llevar a las niñas a los entrenamientos, hay que estar los fines de semana, etc. ¿Qué podría comentar al respecto?

- ¡Sí, y vaya que requiere muchísimo compromiso! Por eso la decisión es familiar. Con mi esposo nos turnamos, las llevamos, acompañamos y esperamos en cada entrenamiento, son cuatro de los cinco días hábiles, porque tienen horarios distintos por edad. ¡Y los fines de semana vienen los partidos! En nuestro auto hay quitasoles, cojines, cargadores para los computadores que permiten seguir trabajando en las esperas, equipos de deportes y colaciones para los traslados. Sabemos que dependen de nosotros para asistir, para mejorar lesiones y llegar a los partidos. Cuando son chiquitas, el compromiso es de los padres. El invierno cuesta más, en San Carlos hace frío y en el PWCC la cancha tiene agua todo el año. La motivación también es en gran medida nuestra responsabilidad. Hemos adaptado mucho de nuestra vida a estos horarios, como el trabajo y la vida social, que muchas veces se posterga en virtud de los encuentros de los clubes. Pero finalmente cuando las ves disfrutar el juego, todo tiene sentido.

- ¿Usted practica o practicó deportes?

- Yo no, pero mi esposo sí. No tuve esa formación en la infancia. En mi familia de origen los incentivos estaban más en el desarrollo intelectual y creo que es algo que me faltó, porque claramente una cosa no impide la otra. Practico yoga y esta especie de gimnasia que implican tantos traslados en el día., así es que el ejemplo deportivo viene del papá. De mí observan el ejemplo del compromiso. Creo que logramos un gran complemento.

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