Debió abandonar Santiago para radicarse en el desierto: “No me arrepiento”
Tras el descenso por secretaría de Melipilla, Alejandro Camargo aceptó la propuesta de Cobresal y hoy es buena figura en el elenco de El Salvador: “Acá hay mucha tranquilidad”.


Alejandro Camargo logró la permanencia en Primera División con Melipilla en 2021. Sin embargo, finalmente el cuadro metropolitano terminó perdiendo la categoría, por una falta administrativa, y el argentino-chileno debió buscar un nuevo destino para proseguir su carrera. Emigró a Cobresal y ya se ha convertido en uno de los hombres importantes en el mediocampo de la escuadra de El Salvador, en la Región de Atacama. Camargo conversó con AS y reveló cómo han transcurrido, junto a su familia, las primeras semanas en el campamento minero.
“Había otras posibilidades, pero Cobresal estuvo interesado, y mucho, así que no dudados en venir para acá. Por ahí, en un principio, con el tema de la ciudad y todo eso, era como medio dudoso, pero después en lo que es institución y club nada qué decir, porque al llegar acá es totalmente distinto. Si bien la ciudad es chica, no hay muchas cosas por hacer, en el club tienes todas las comodidades para que uno se desenvuelva bien dentro de la cancha. Súper contento, así que no me arrepiento de haber venido”, manifiesta a As el volante central del elenco que dirige Gustavo Huerta. Actualmente son segundos en el Campeonato Nacional.
- ¿Cuándo surgió la chance conversó con algún ex compañero o conocido que haya estado en El Salvador para conocer más detalles de la vida en el norte?
- Sí. Conversé con Hans Salinas, con (Nélson) Sepúlveda, él estuvo acá también mucho tiempo. Ellos me estuvieron comentando sobre cómo era la ciudad, así que bien. Con ellos me asesoré un poco, me estuvieron comentando de lo que había, de lo que no había. Todo bien hasta el momento.
- ¿Cómo fue el diálogo con la familia ante la posibilidad de tener que dejar Santiago?
- Eso lo hablamos como tres o cuatro días. Sabíamos que iba a ser un cambio completamente distinto a donde estábamos nosotros para vivir, pero tomamos la decisión. Nos apoyamos mutuamente. Al llegar acá nos dimos cuenta de que hay mucha tranquilidad, los chicos pueden salir a jugar tranquilos. No sé… dejas cosas en la calle y al otro día igual las tienes. La verdad es que para nosotros como familia ha sido espectacular, que es lo principal, y después lo que ha sido el trabajo ni hablar.
- Se sabe que en el club los integrantes del plantel comparten mucho también fuera de la cancha. ¿Ya le ha tocado vivir eso?
- Sí, grupalmente, pero con las familias todavía no hemos hecho nada. Nos juntamos a desayunar, a hacer asados. Fuera del club también nos juntamos para ir a compartir, las esposas también se juntan. Cada una hace sus cosas, no sé… manicure, gimnasio, la verdad es que mantienen así. También nosotros hacemos cosas después de lo que es el fútbol.
- ¿Este estilo de vida puede ser propicio para un mejor desarrollo futbolístico individual también?
- Sí, creo que sí, Acá el club también se preocupa primero que nada de lo que es la vida del futbolista. Te hacen sentir muy cómodo, que no te falte nada, para después rendir bien dentro de la cancha, que no tengas otras preocupaciones. La verdad es que lo he sentido y, como te dije, los chicos pueden salir a jugar, puedes ir caminando a la plaza, al supermercado. Bueno, hace poco mi hija inició la escuela, así que la verdad súper contento de estar acá. Mi familia también me lo ha hecho sentir y eso ya es un paso grande. Después, como se vaya dando la situación dentro del club es otra cosa. Es una competición y no solo dependes de uno, sino que también del grupo.
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- ¿Está contento también con los resultados obtenidos? Hoy, son el escolta del puntero Ñublense en el torneo.
- Sí, estamos muy contentos, porque se nos están dando las cosas. El grupo trabaja bien, es muy unido, la verdad es que ni hablar del grupo... todos se preocupan de cada uno de los compañeros, hay muchas tallas también y eso hace que todo sea más llevadero. Es un grupo sano.

